Tanto remar para morir en la orilla. El RCD Espanyol, necesitado de un triunfo balsámico después del duro KO ante el Elche (1-3), justo antes del parón, vio como se le escapaban los tres puntos en La Rosaleda en el último suspiro. Un gol de Adrián Niño en el 93’ echó por tierra todo el trabajo de los pericos, que de haber ganado hubiesen igualado a 10 puntos con un Deportivo que marca la zona europea a día de hoy. Fortuño, titular De entrada, Manolo sorprendió dándole la alternativa al canterano Fortuño, con solo un partido a sus espaldas en Primera, en detrimento de Dmitrovic, fijo bajo palos desde la marcha de Joan Garcia.
Además, regresaron al once Omar (tras sanción), Riedel, Hartman y Dolan, mientras que Pol Lozano se estrenó como titular este curso. Sobre el cambio en la portería, Manolo comentó en la previa que Dmitrovic tuvo problemas en la espalda durante la semana, a la vez que dejó clara su confianza en Fortuño. “Creemos en Àngel”, lanzó en los micrófonos de DAZN. Por el Málaga, destacar el debut oficial del exespanyolista Calero, después de romperse varias costillas en pretemporada, y la presencia arriba de Chupete, suplente en el Coliseum. Fue su compañero de fechorías, Larrubia, el primero en poner a prueba al bisoño Fortuño en el 10’.
El portero barcelonés sacó una gran mano derecha a tiro del ‘10’ malacitano, bien habilitado por Pablo Martínez tras una internada de Joaquín por la izquierda. Y del posible 1-0 al 0-1, obra de un malagueño de nacimiento como Bryan Zaragoza. El extremo recibió de Javi Hernández, máximo asistente de LaLiga (5), dejó atrás a Puga y Calero y sorprendió a Alfonso Herrero con un disparo al palo corto. Acusó el golpe el Málaga, que pese a un tímido intento de Larrubia en el 19’, bien detenido por Fortuño, estuvo cerca de verse dos goles abajo en el primer tiempo.
Roberto, de vuelta al lugar donde se hizo futbolista justo después de convertirse en internacional absoluto, remachó de tacón un blocaje defectuoso de Herrero, aunque Puga pudo sacarla bajo palos. Dos minutos después, Herrero estuvo más acertado al rechazar un remate a bocajarro de Roberto, apareciendo a posteriori Rafita para emular a Puga y evitar, ‘in extremis’, lo que hubiese sido el primer gol de Javi con el Espanyol. Fortuño, mientras tanto, seguía desprendiendo seguridad en cada acción. Al poco de la reanudación, Manolo decidió reforzar la zona ancha dando entrada a Urko por Javi, amenazado además con una tarjeta amarilla.
Y justo antes de que Funes realizara un triple cambio, en el 62’, Pablo Martínez tuvo la más clara del Málaga con un tiro libre desde su casa que dejó temblando el travesaño de Fortuño. Ovación a Roberto Ya con el debutante Aznou, Dotor y Adrián Niño sobre el terreno de juego, los locales siguieron creciendo liderados por un Larrubia que no se cansó de encarar una y otra vez a Hartman, al que Manolo debió haber sustituido antes. Finalmente, el neerlandés dejó su lugar a Hinojo en el 81’, justo cuando se vivió el momento más especial de la noche al retirarse ovacionado Roberto. Y cuando parecía que los tres puntos se iban a ir a Barcelona, apareció Adrián Niño para empalmar un centro desde la derecha de Rafita y llevar al delirio a una Rosaleda que, eso sí, sigue sin ver ganar a su equipo en su regreso a Primera