Coches Eléctricos 3.000.000 de coches eléctricos sin ayudas: las marcas piden a Bruselas que sea más flexible con su norma 'Made in UE' La industria del automóvil pide a Bruselas retrasar las exigencias de baterías europeas: tres años para la primera fase y cinco para la segunda. El plan de Europa es inviable. Podemos fabricar coches, y muy buenos, pero la producción de baterías es mucho más limitada. Javier Gómara 09/10/2026 09:30 Actualizado a 09/10/2026 09:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora Los fabricantes europeos piden más margen para cumplir los requisitos de localización de baterías que prepara Bruselas dentro de la Ley de Aceleración Industrial (IAA, por sus siglas en inglés). La patronal ACEA, la asociación de fabricantes de coches de Europa, apoya el objetivo de reforzar la base industrial y la cadena de valor de las baterías en la Unión Europea, pero considera que el calendario previsto por la Comisión es demasiado ambicioso. El debate importa porque afecta a la pieza más cara y más difícil de fabricar de un coche eléctrico.
Si las reglas se aplican como están planteadas, las baterías sin suficiente origen europeo podrían quedar fuera de las compras públicas y de los programas de ayudas. Mientras, China mantiene el pie en el acelerador. CATL y BYD representan casi el 80% del mercado mundial de baterías para vehículos eléctricos. Qué propone la Comisión y por qué no encaja con los plazos de la industria Desde que se proyecta una fábrica hasta que trabaja a pleno rendimiento puede tardar una década.
La propuesta legislativa, presentada el 4 de marzo de 2026, quiere aplicar criterios de "Made in EU" y relacionados con el CO2 en la contratación pública y en los programas de ayudas de sectores estratégicos. El automóvil y las baterías están entre ellos. Europa quiere evitar la deslocalización de la producción. Muchos fabricantes acuden a China y otras regiones como vía de escape para producir más barato.
Para las baterías de tracción prevé una localización por fases. Según ACEA, seis meses después de la entrada en vigor, al menos tres componentes centrales de la batería, entre ellos las celdas, tendrían que proceder de la UE. Tres años después, la exigencia pasaría a cinco componentes: celdas, sistema de gestión de la batería (BMS) y material activo del cátodo. Los plazos que pide ACEA Los fabricantes necesitan tiempo para modificar sus cadenas de montaje y lista de proveedores.
La patronal europea propone que la primera fase se aplique solo tres años después de la entrada en vigor y que la segunda se retrase hasta los cinco años. Para los vehículos industriales pesados y los autobuses reclama un tratamiento aparte. Ese tiempo debería suficiente para que los fabricantes europeos puedan acometer los cambios necesarios en sus líneas de logística y producción. El argumento central de ACEA son los plazos de construcción.
Según el sector, puede pasar casi una década desde que se anuncia una fábrica de baterías hasta que opera a plena producción. Un proyecto anunciado hoy, aun sin retrasos, solo alcanzaría su capacidad industrial completa en 2035. Por ahora es solo una propuesta legislativa de la Comisión Europea, así que los requisitos concretos y los plazos no están decididos. Los fabricantes buscan un diálogo en el que se les tenga en cuenta.
Un estudio calcula que 3 millones de coches se quedarían sin ayudas Muchos fabricantes, como hasta hace poco CUPRA, han acudido a China por sus bajos costes de producción. Un estudio encargado por ACEA prevé que la producción europea de celdas suba hasta los 306 GWh en 2032, pero que, con los plazos propuestos, siga por debajo de la demanda. Si la norma entrase en vigor en 2028, unos tres millones de vehículos no podrían cumplir los criterios "Made in EU" para acceder a ayudas por falta de capacidad europea de baterías. Según el análisis, los posibles cuellos de botella no se limitan a la fabricación de celdas, sino que también aparecen en tramos anteriores de la cadena de valor.
ACEA señala como obstáculos los mayores costes de energía e inversión, los trámites de autorización y el acceso a materias primas críticas. Por eso advierte contra equiparar la capacidad de fábrica anunciada con la producción en serie realmente disponible. Temas Coches Eléctricos