Dos enormes agujeros de una vieja mina de oro van a hacer algo que parecía imposible: almacenar tanta energía como miles de coches eléctricos

Dos enormes agujeros de una vieja mina de oro van a hacer algo que parecía imposible: almacenar tanta energía como miles de coches eléctricos

Coches Eléctricos Dos enormes agujeros de una vieja mina de oro van a hacer algo que parecía imposible: almacenar tanta energía como miles de coches eléctricos El proyecto Kidston reutiliza dos antiguos pozos mineros para almacenar hasta 2.000 MWh de electricidad mediante bombeo de agua. Los dos antiguos pozos mineros funcionarán como depósitos para almacenar electricidad. Daniel Vega 10/10/2026 22:00 Actualizado a 10/10/2026 22:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora Australia está preparando una nueva pieza para reforzar su red eléctrica en Queensland y, en este caso, no se trata de una gran batería de litio. El proyecto Kidston utilizará agua y dos enormes excavaciones mineras para almacenar hasta 2.000 MWh de electricidad, con una potencia de generación de 250 MW y capacidad para mantenerla durante unas ocho horas seguidas. La instalación se está construyendo unos 270 kilómetros al noroeste de Townsville y parte de una infraestructura que llevaba décadas sin utilizarse para su propósito original. Genex Power ha convertido los antiguos pozos de una mina de oro en los dos depósitos de una central hidroeléctrica reversible, una configuración que la compañía señala como la primera del mundo desarrollada íntegramente dentro de una explotación aurífera abandonada.

El sistema podrá entregar 250 MW de potencia durante ocho horas consecutivas. Una batería de 2.000 MWh que funciona moviendo agua Kidston almacenará energía bombeando agua hacia el depósito situado a mayor altura durante los periodos de menor demanda o mayor disponibilidad de generación renovable. Cuando la red necesite recuperar esa electricidad, el proceso se invertirá y el agua descenderá hacia la central subterránea, moviendo las turbinas y devolviendo energía al sistema eléctrico australiano. Para ello se han reutilizado los antiguos pozos Wises y Eldridge, que actúan respectivamente como depósitos superior e inferior, mientras que alrededor del primero se ha construido una presa de unos 20 metros para ampliar su capacidad.

La diferencia de altura disponible alcanza aproximadamente 218 metros y permite aprovechar el desnivel de la propia explotación minera sin recurrir a dos nuevos grandes embalses. El corazón de la instalación se encuentra bajo tierra y está formado por dos grupos reversibles de 125 MW cada uno, capaces de trabajar como bombas cuando hay que elevar el agua y como turbinas cuando toca generar electricidad. Genex sitúa además el tiempo de respuesta del sistema por debajo de los 30 segundos, por lo que puede aportar potencia rápidamente ante cambios en la demanda o caídas de generación solar y eólica. Una mina cerrada hace 25 años que ahora formará parte de la red eléctrica La actividad minera de Kidston terminó definitivamente en 2001 y dejó tras de sí dos enormes explotaciones a cielo abierto que años después pasaron a formar parte del actual complejo energético.

En el mismo emplazamiento funciona desde 2017 una planta fotovoltaica de 50 MW, mientras que la nueva central de bombeo permitirá almacenar parte de la electricidad disponible durante las horas de mayor producción renovable. El complejo energético también incluye una planta solar de 50 MW. La transformación ha requerido una inversión estimada de 777 millones de dólares australianos, incluyendo las infraestructuras de transmisión necesarias, y ha contado con una financiación pública considerable. NAIF concedió un préstamo de hasta 610 millones de dólares australianos y ARENA comprometió otros 47 millones, mientras que el proyecto incluye además una línea eléctrica de unos 186 kilómetros para conectar Kidston con la red.

Su entrada en servicio, sin embargo, llegará más tarde de lo previsto. Después de que el proyecto quedase registrado en el mercado eléctrico australiano en noviembre de 2025, las previsiones de disponibilidad se han desplazado hasta alrededor del 22 de julio de 2027, frente al objetivo anterior de octubre de 2026; Genex atribuye el retraso a la complejidad de las obras civiles y no a problemas técnicos con la instalación. Temas Coches Eléctricos

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