El mínimo de partidos que le pueden caer al brasileño es de dos partidos, uno por la expulsión por tirar del pelo a Saliba y otro por la reacción posterior con el colegiado, en el partido ante el Villarreal De madrugada conocimos el acta del Real Madrid-Villarreal redactado por Isidro Díaz de Mera. Especialmente por la expulsión de Vinicius a Saliba por tirar del pelo al 'groguet' a los 71 minutos de encuentro, decisión que no adoptó el colegiado tras revisar en el VAR después de ser advertido por Alejandro Muñiz Ruiz. En el mismo audio, desde la sala VOR, ya le hablan de "conducción violenta" al árbitro de campo. El acta del castellano manchego dice lo siguiente: "Por tirar del pelo a un adversario, con el balón en juego, sin estar el balón en disputa entre ellos".
Una redacción que, a falta de lo que decida este miércoles el Comité de Disciplina, deja abiertas dos opciones de sanción conforme al artículo 130 relativo a la violencia. La primera es que habla del balón en juego, luego podría ser sancionado con sólo un encuentro, según el primer párrafo del mismo: "Producirse de manera violenta con ocasión del juego o como consecuencia directa de algún lance del mismo, siempre que la acción origine riesgo, pero no se produzcan consecuencias dañosas o lesivas, se sancionará con suspensión de uno a tres partidos o por tiempo de hasta un mes". El mismo acta habla de "sin estar el balón en disputa entre ellos", redacción que deja abierta la opción a dos encuentros de sanción, según el segundo punto del mismo artículo: "Si la acción descrita en el párrafo anterior se produjera al margen del juego, no estando en posibilidad de disputar el balón o el juego detenido, se sancionará con suspensión de dos a tres partidos". Luego queda a juicio de los tres miembros del Comité considerar a que se refiere el árbitro cuando dice "con el balón en juego, sin estar el balón en disputa entre ellos".
Luego está la reacción sobre la airada reacción del brasileño al ser expulsado que el colegiado recogió así: "Una vez expulsado y encontrándose en el terreno juego, siguió protestando mi decisión, a voz en grito, dirigiéndose a la zona donde me encontraba con actitud agresiva, teniendo que ser sujetado por los compañeros de su equipo, son poder apreciar ninguna expresión concreta". Aquí, son varias las opciones. La mejor para el brasileño es que fuera considerada como como conducta contraria al buen orden deportivo, que fija una horquilla de uno hasta cuatro encuentros y lo normal es que le aplicaran el mínimo: "Incurrirán en suspensión de hasta cuatro partidos o multa hasta 602 euros aquéllos/as cuya conducta sea contraria al buen orden deportivo cuando se califique como leve". En el peor de los casos le caerían cuatro partidos a Vinicius El peor de los escenarios para el brasileño sería considerarlo como protestas según el artículo 127 del Código Disciplinario: "Protestar al/a la árbitro/as principal, a los/as asistentes/as o al/la cuarto/a árbitro/a, siempre que no constituya falta más grave, se sancionará con suspensión de dos a tres partidos o por tiempo de hasta un mes".
O que lo considerasen como actitud de menosprecio al árbitro, según el artículo 124 y que dice lo siguiente. "Dirigirse a los/as árbitros/as, directivos/as o autoridades deportivas en términos o con actitudes de menosprecio o de desconsideración siempre que la acción no constituya falta más grave, se sancionará con suspensión de dos a tres partidos o por tiempo de hasta un mes". En ambos casos partimos de un mínimo de dos encuentros. Así pues, considerando todos los elementos, el mínimo aplicable serían dos encuentros: uno por su expulsión y otro por su reacción posterior. Pero podrían llegar a cuatro si se considera conducta violenta ajena al juego y otras dos por su reacción posterior.
El caso intermedio serían tres encuentros: bien uno por la expulsión y dos por sus protestas posteriores o dos por su conducta violenta y otro por la reacción posterior. En todos los casos se debe perder el clásico del próximo día 25 de este mes en el Camp Nou.