«El 12 de octubre de 1971 un ataque terrorista contra el poblado de Boca de Samá causó 2 muertes y heridas a 4 personas, entre ellas 2 niñas. A una de ellas, Nancy Pavón, hubo que amputarle un pie», expresó en la red social X. Asimismo reiteró que Cuba no es una amenaza y que el terrorismo y el bloqueo procedentes de Estados Unidos sí lo son. La pequeña ensenada de Boca de Samá, ubicada en Banes, Holguín , fue escenario de un cobarde ataque perpetrado por elementos contrarrevolucionarios procedentes de Florida y financiados por el gobierno de Estados Unidos.
Al amparo de las sombras, dos lanchas piratas penetraron por el canal, situado a pocos kilómetros de la playa de Guardalavaca, y sorprendieron a los lugareños, quienes reponían fuerzas en el descanso nocturno para retomar su cotidianidad al amanecer. Ráfagas alimentadas por el odio segaron las vidas del combatiente del Ministerio del Interior Lidio Rivaflecha Galán y del miliciano Ramón Siam Portelles, encargados de la custodia del puesto fronterizo del poblado. A 55 años de aquel acto terrorista Boca de Samá se erige como un monumento contra el terrorismo de Estado, con aguas que resplandecen bajo el sol y una memoria colectiva donde pervive el recuerdo de una tragedia que jamás doblegó a sus pobladores. ool/bbb