Bloomberg — El repunte de las acciones de Tesla Inc (TSLA) a finales del verano contrasta con los indicadores bajistas, lo que deja al mercado con dudas sobre la dirección que tomarán en el futuro las acciones del fabricante de vehículos eléctricos. A las 10:05, hora de Nueva York, las acciones de Tesla subieron más de un 27% desde el mínimo registrado a finales de julio, tras el informe de la empresa en el que se revelaba que no se habían alcanzado los beneficios trimestrales previstos y que los gastos de capital se habían disparado. No obstante, las acciones han bajado un 16% en lo que va de 2026 y han registrado un rendimiento inferior al del índice de referencia S&P 500, que ha subido un 14%. Además, los indicadores técnicos también son confusos, ya que la empresa sigue estando a años de alcanzar sus objetivos en materia de inteligencia artificial. “Este rango a muy corto plazo refleja la etapa de limbo en la que se encuentra la acción a largo plazo”, afirmó John Kolovos, estratega técnico jefe de Macro Risk Advisors.
El precio de las acciones de Tesla se sitúa ahora entre las medias móviles de 50 y 200 días, niveles que sirven como indicadores habituales del impulso de un valor. Esta posición representa un choque entre la fortaleza reciente y una posible atonía a más largo plazo. “Para simplificarlo al máximo, una ruptura al alza por encima de la media móvil de 200 días, seguida de un avance por encima de la resistencia de los US$400, resolvería la situación de forma positiva”, según Kolovos. “Por el contrario, una ruptura a la baja por debajo de la media móvil de 50 días, seguida de un descenso por debajo de los US$345, resolvería el rango de forma negativa”. Rich Ross, jefe de análisis técnico de Evercore ISI, afirmó que un repunte dependerá en gran medida de que Tesla supere el nivel de los 200 días y vuelva a situarse en los 400 dólares por acción. “Tesla por encima de los US$400 suena, parece y cotiza mucho mejor”, afirmó Ross. Las acciones de Tesla han caído de forma constante desde el máximo histórico alcanzado en diciembre, a medida que se ha ido desvaneciendo el entusiasmo del mercado por sus productos de inteligencia artificial.
Según Ross, a falta de una ruptura alcista sólida, “debemos actuar como si la tendencia bajista siguiera intacta”. La incertidumbre técnica surge mientras la empresa dirigida por Elon Musk intenta expandirse más allá del sector automovilístico y dominar el mundo de la IA física. JC O’Hara, estratega técnico jefe de Roth Capital Partners, señaló que las acciones de Tesla podrían estar a punto de experimentar un movimiento brusco, y que podría ser necesario un catalizador fundamental para romper el estancamiento y decidir su trayectoria futura. Tesla publicará sus resultados del tercer trimestre a finales de este mes, y los inversores esperan que la transformación de la empresa hacia la IA vaya por buen camino para generar mayores beneficios y un repunte más pronunciado de las acciones.
Sin embargo, según el analista de UBS Joseph Spak, la confianza en los productos de IA física de la empresa, así como las expectativas del mercado respecto a una fusión con su filial SpaceX (SPCX), podrían ser también los factores que mantienen a las acciones estancadas en un movimiento lateral. “Es probable que la confianza de los inversores en estos factores que impulsan el valor a largo plazo cree un suelo elevado para la acción en los próximos trimestres”, escribió Spak, que mantiene una calificación neutral sobre la empresa, en una nota. “Sin embargo, ante la escasa evolución tangible a corto plazo, esperamos que la acción se mantenga dentro de un rango”. --Con la colaboración de Cristin Flanagan. Lea más en Bloomberg.com