Análisis y opinión de Dragon's Dogma 2 Dark Arisen, el DLC del gran RPG de Capcom que da toda una lección de cómo debe expandirse un juego. Nunca es tarde si la dicha es buena. He tardado algo más de la cuenta en traeros este análisis de Dragon's Dogma 2 Dark Arisen (no dudes en consultar también la review técnica de la versión de Nintendo Switch 2), así que seré claro. Incluso con alguna discrepancia y problema, esta expansión me ha conquistado por completo.
El motivo responde a un... dogma que se cumple a la perfección en este caso. De una manera similar a DOOM The Dark Ages Revelation, este Dark Arisen demuestra cómo debe ser un DLC, una experiencia con valor añadido, que apuesta por ideas diferentes y experimentales. Esto no es algo nuevo y responde a la propia naturaleza del juego base. Muchas son las virtudes de Dragon's Dogma 2, pero más allá de sus evidentes buenas dotes como RPG, la capacidad de formular una narrativa emergente a través de su gameplay o de la estupenda visión japonesa del imaginario fantástico medieval occidental, lo que más destacaría es su arrojo.
Dragon's Dogma 2 es un juego de autor. Primero con Dragon's Dogma y luego con su secuela, Hideaki Itsuno y Capcom nos dejaron títulos con una visión muy particular de lo que debe ser una aventura de rol, con ideas que no buscan adaptarse a todos los paladares y que, incluso, pueden disgustar a más de uno. Ahí está la fuerza de la saga. Y Dragon's Dogma 2 Dark Arisen vuelve a demostrar esa valentía.
La expansión cambia aspectos de la propuesta inicial del juego de 2024 y lo que más me gusta es que esto puede contentar a los fans... o no. Aquí hay personalidad por un tubo. La historia y ambientación de Dragon's Dogma 2 Dark Arisen Tras empezar el DLC con una pequeña misión, el Arisen viaja a la norteña región de Norgan, un paraje helado y salvaje que ofrece nuevos peligros, desafíos, lucrativas recompensas... y una nueva manera de entender este RPG. La historia arranca con una premisa muy atractiva.
Tras soñar con el colapso del reino fruto de una corrupción imparable, nuestro héroe escucha los rumores que hablan de la existencia de otro Arisen, tema que ya sonará a los fans más veteranos de la saga. Este enigma, junto con el viaje a la implacable Norgan, una fallida batalla contra un dragón exánime y la aparición de una guerrera misteriosa suponen el sugerente punto de partida de una reinterpretativa narrativa que, pese a no contar con personajes memorables, sí que atrapa de lleno desde un primer momento. El éxito de esta historia se basa en la portentosa capacidad que tiene el juego para meterte de lleno en su mundo. El progreso del guion responde a la exploración de Norgan, una región fantástica, más pequeña que lo visto en el juego base, pero también más grande y concentrada de lo esperado.
Sus inspiraciones "vikingas" son todo un acierto y la ambientación es una auténtica maravilla. ¡La traducción al castellano se inspira, de alguna manera, en el bable asturiano! Y con ella entra de lleno el primer riesgo o sistema divisivo de este DLC. El gran atractivo de Dragon's Dogma 2 descansaba sobre los hombros de una exploración que daba mucho peso al propio concepto del viaje y de la preparación previa. Ir de A a B era el gran desafío del juego y su mayor señal de identidad.
Con Dark Arisen esto se desdibuja. La identidad y novedades jugables de Dragon's Dogma 2 Dark Arisen El viaje rápido gana una mayor importancia. El uso de piedras transportadoras eternas, la generosa cantidad de puntos de viaje rápido o la introducción de mecánicas como la escalada con gancho hacen que lo de ir de un lado para otro sea mucho más sencillo. He leído críticas a este aspecto y las entiendo perfectamente, pero también valoro que Capcom haya apostado por cambiar ligeramente la fórmula.
Y ojo, porque recorrer las nevadas planicies de Norgan y sus peligrosos desfiladeros y caminos sigue siendo un reto. Esto último se aprecia en el diseño de misiones principales, que sigue apostando por la gestión de los tiempos, la búsqueda de campamentos en los que descansar y la preparación para afrontar cantidad amenazas (como los nuevos enemigos o las nuevas y letales ventiscas). Sin embargo, una vez sales de la trama, la exploración se pone al servicio del nuevo sistema de obtención de botín. Norgan está plagado de reliquias, objetos que necesitan ser tasados en la aldea central y resultan en equipamiento de diferente rareza, armas, objetos, dinero y mucho más.
Si te gusta la saga Diablo, entonces, reconocerás al instante estas bases. El loot mueve la progresión de este DLC. Obviamente, explorar y mejorar se convierte en un adictivo bucle. La manera de fortalecer al personaje y a sus peones cambia por completo y requiere estar volviendo a la aldea constantemente para subir estadísticas.
De ahí que el viaje rápido gane tamaña importancia. Apostar por este sistema también puede verse como una pequeña "recogida de cable" por parte de Capcom, que busca "estandarizar" y acercar el juego a un público más casual con un sistema de progresión que ya hemos visto en muchos otros juegos. Sea como fuere, arrepentimiento o deseo de innovación, esta novedad de Dragon's Dogma 2 Dark Arisen da a la expansión una personalidad propia. Es el jugador el que debe juzgar si le gusta o no, pero desde mi punto de vista, creo que actúa como un factor diferencial.
Cierto es que, con este sistema botín, se recalca que la gestión del inventario del juego no es la más intuitiva y ligera, pero también se refuerzan aspectos del juego base, algunos de los más destacados. Tengo muchas quejas con la movilidad y el combate de Dragon's Dogma 2. Se me hace tosco e impreciso, pero todas sus bases conceptuales me encantan. Puede no resultar agradable y su pesadez a veces es frustrante, pero juro que tiene algo que engancha.
Las físicas que lo mueven, el uso de habilidades, la gestión de la estamina y la incidencia de los peones le dan una personalidad única dentro del entramado rolero de acción que tenemos actualmente. Y con Dark Arisen esas buenas sensaciones se refuerzan gracias a los nuevos enemigos y a unos jefes que resultan ser los mejores del juego. La capacidad que tiene esta expansión de darte momentos memorables dentro de las batallas gracias a estas incorporaciones compensa cualquiera de las asperezas mencionadas con anterioridad. Dragones helados (que no te dejan frío), nuevos gigantes y más guerreros y criaturas aportan una variedad que el juego necesitaba como el comer (pese a que vuelva a caer en la trampa de repetir de más algunos enfrentamientos contra enemigos "masilla").
Lo único que no logro comprender es cómo se ha establecido la subida de nivel dentro de esta expansión. La cantidad de puntos de experiencia que otorgan los combates es una salvajada, lo que hace que, si vuelves al continente, las batallas libradas aquí sean un paseo. Ah... Porque hay que volver.
Dragon's Dogma 2 Dark Arisen no solamente incluye una región nueva y una historia original, sino que añade también más mazmorras. Los Ritos Perdidos son más de una decena de desafíos concebidos para entretener a los jugadores más curtidos y el resultado obtenido es más que notable. Desperdigadas por todo el mundo, estas mazmorras te fuerzan a volver a disfrutar de los paseos por Vermund y Battahl antes de entrar en sus salas, que presentan diferentes tipos de desafíos basados en el combate. Algunas son relleno, pero muchas de ellas requieren que cumplas una serie de requisitos de equipamiento, por ejemplo.
Esto suma contenido de calidad al forzarte a adoptar nuevas estrategias. Que viva Dragon's Dogma 2 Aprovechando esta expansión, algunos de los problemas de base han sido corregidos (mejor rendimiento, más ranuras de guardado, modo difícil o menos asperezas en algunos de sus sistemas más pegajosos). Más la propuesta de autor de Dragon's Dogma 2 de la que hablaba al comienzo de este análisis se mantiene. Su particular naturaleza se sigue muy presente, pero Dark Arisen la transforma.
En cierto modo, el viaje por Norgan cambia la manera en la que se experimentan las ideas más diferenciadoras del juego y me alegro por ello. No sé cuáles eran las intenciones de Capcom (si casualizar o innovar), pero la jugada con este DLC ha dado sus frutos. Se suma, se mejora y se modifica; todo a la vez y por separado. Dragon's Dogma 2 Dark Arisen comprende cómo debe ser un DLC y acierta al entregar una aventura digna de vivirse.
Vuelve a haber fricciones de la misma manera que vimos en el juego base, pero porque estas forman parte del ADN de un RPG que se sale de la norma. Quizá pueda sonar contradictorio, pero a ojos de un servidor, que esta expansión presente imperfecciones es lo que sigue dejando claro lo particular, diferenciador y genial que es Dragon's Dogma 2. Aquí tenemos un DLC inconformista, de esos que merecen la pena. Valoración Nota 89 Dragon's Dogma 2 Dark Arisen cambia, arriesga y no se conforma con ofrecer más de lo mismo.
Capcom entrega un DLC muy especial, con ideas únicas e imperfectas que redefinen y transforman a este gigantesco y singular RPG. Lo mejor Norgan es un lugar tan inhóspito como increíble, una región fascinante. Algunos de los Ritos Perdidos aportan desafíos variados y sorprendentes. Las nuevas criaturas y jefes.
Lo peor El sistema de reliquias reformula la progresión y la exploración del juego de una manera que puede desenganchar a algunos de los jugadores más fieles. Algunas batallas se repiten de más. Plataforma comentada: Ps5 Lanzamiento 9-10-2026 Género Acción, Aventura, RPG Compañía Capcom Pegi +18 Número de jugadores 1 Multijugador -- Idioma de los textos Castellano Idioma del audio Inglés, japonés Idioma de los subtítulos Castellano