Este martes, el Papa León XIV fue sometido a una delicada intervención quirúrgica en el hospital Gemelli de Roma, donde los médicos procedieron a extirpar un nódulo pulmonar que había sido detectado en estudios previos. La operación, realizada bajo estrictas medidas de seguridad y con un equipo médico especializado, concluyó sin complicaciones inmediatas, según informó el Vaticano a través de una publicación en las redes sociales. Horas más tarde, la Santa Sede difundió un comunicado oficial confirmando que los análisis posteriores a la cirugía revelaron un diagnóstico de cáncer de pulmón. Poco antes de las 22:00 horas (tiempo de Roma), la oficina de prensa de la Santa Sede publicó la noticia, así como los detalles de la cirugía: "El Dr.
Luigi Carbone y el profesor Stefano Margaritora comunican lo siguiente en relación con la intervención de esta tarde: El Santo Padre fue sometido, según lo previsto, a una intervención de cirugía torácica. Para que la intervención fuera radical, se extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica videoasistida. El examen histológico intraoperatorio confirmó el diagnóstico de un adenocarcinoma pulmonar, tal como se sospechaba a partir de las pruebas preoperatorias. Y continúan: "El Santo Padre permaneció en el quirófano durante aproximadamente tres horas; la duración de la intervención fue de unos 90 minutos.
La intervención fue un éxito y no se produjeron complicaciones. Tras la intervención, el Papa se despertó con normalidad y, después de un breve período de observación, regresó a su habitación, situada en la 10a planta". Noticia en desarrollo