Julián Alvarez (26 años), delantero del Atlético de Madrid, decidió recientemente poner fin a su relación profesional con su agente Fernando Hidalgo y ha recibido varias propuestas para subsituirle. Según ha podido saber Mundo Deportivo, la decisión está muy encaminada: Pablo Barquero, representante del azulgrana Rodrigo Hernández, es el que más le está convenciendo tanto a él como a su familia para que le acompañe en su carrera profesional y se espera que se formalice próximamente. Entre los nombres que han aparecido como posibles opciones para La Araña figuran el del ex futbolista Javier Pastore, agente de su buen amigo Enzo Fernández, e incluso el de Jorge Mendes, que sondeó en su día la posibilidad de incorporar al delantero argentino a su cartera de futbolistas. Sin embargo, Julián parece haberse decantado por Barquero, con quien mantiene una buena sintonía.
Una buena relación que ya viene desde su etapa en Manchester, porque allí coincidió con Rodri y pudieron conocerse. A Julián le transmite confianza y le encaja un perfil de agente con experiencia, contrastado pero mediáticamente más discreto. Barquero fue quien gestionó este verano el fichaje del Rodri por el Barcelona, un movimiento que acerca todavía más al representante al entorno azulgrana. Precisamente, el Barça es el destino con el que sueña Julián Alvarez, que no ocultó el pasado verano su deseo de salir del Atlético de Madrid para cumplirlo, aunque no llegó a verbalizar públicamente el nombre del equipo catalán.
La decisión del delantero de cambiar de representante llega después de un verano especialmente complicado en el plano profesional, marcado por las negociaciones y el intento frustrado de fichar por el Barça. Una operación que no llegó a buen puerto y que supuso un importante desgaste para el futbolista, tanto en lo profesional como en lo personal. La gestión de aquel episodio habría sido uno de los factores que llevaron a La Araña a romper con Hidalgo y buscar una nueva vía para gestionar su futuro.