Coches Eléctricos El fin de los motores de combustión: dos países de Europa presionan para flexibilizar aún más la prohibición de 2035 Dos de los motores automovilísticos de Europa podrían haber llegado a un acuerdo común con el que presionar a Europa. La normativa actual implica la desaparición en 2035. Europa quiere acabar con los coches de combustión en 2035. Javier Gómara 15/10/2026 06:00 Actualizado a 15/10/2026 06:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora Alemania y Francia, las dos mayores economías de la Unión Europea, quieren ir más allá de la rebaja que ya propuso Bruselas para los límites de CO₂ de los coches nuevos. Según la información publicada, el canciller Friedrich Merz y el presidente Emmanuel Macron han alcanzado una postura común en lo esencial. Los detalles aún se están negociando.
El asunto toca de lleno a quien piense en su próximo coche. La norma vigente exige que, desde 2035, los turismos nuevos no emitan nada de CO₂ por el tubo de escape. Si la propuesta franco-alemana sale adelante, los motores de gasolina y diésel tendrían bastante más vida por delante de lo previsto. Ambos países tratan de frenar la cada vez más notable presencia de marcas chinas.
Lo que ya había propuesto Bruselas Europa podría relajar aún más la agenda 2035. A finales de 2025, la Comisión Europea presentó un cambio importante . En lugar de un recorte del 100% de las emisiones en 2035 respecto a 2021, propuso un 90%. El 10% restante se compensaría con créditos por usar acero bajo en CO₂ fabricado en la UE y por combustibles renovables sostenibles.
Con ese margen, además de los eléctricos de batería y de hidrógeno, podrían seguir vendiéndose después de 2035 los híbridos enchufables, los eléctricos de autonomía extendida, los microhíbridos e incluso los coches de combustión puros. Diez puntos más de margen Berlín y París quieren añadir otros diez puntos de flexibilidad, sin que esa parte extra tenga que compensarse por completo. Sumado a lo que ya planteaba la Comisión, la reducción real de emisiones en 2035 podría quedarse en el 80% como mínimo. También hay cambios para 2030.
El objetivo de recortar un 55% las emisiones de los turismos respecto a 2021 se mantiene. La Comisión propuso que los fabricantes pudieran cumplirlo con la media de 2030 a 2032. Alemania y Francia quieren estirar ese periodo para que empiece en 2028, lo que da a las marcas más años para compensar los malos resultados con los buenos. El precio del acuerdo: "Made in Europe" El líder del grupo del PPE, Weber, busca el apoyo de los comités de empresa del sector automovilístico.
El pacto tiene contrapartida. Francia lleva tiempo pidiendo que las ayudas y las ventajas de la normativa europea estén más ligadas a fabricar en Europa. Alemania prefería reglas más abiertas, que incluyeran a algunos socios comerciales. Según la información publicada, Berlín apoyaría ahora requisitos "Made in Europe" más estrictos.
A cambio, París aceptaría más concesiones en los objetivos de CO₂. Todavía no se sabe qué exigirían exactamente esos requisitos, aunque podrían afectar a los coches y baterías que llegan de fuera, como los eléctricos chinos. La red de carga pide garantías Las marcas necesitan estabilidad para programar las inversiones de la próxima década. No todos lo ven con buenos ojos.
Kerstin Andreae , presidenta de la patronal alemana de la energía y el agua (BDEW), avisa de que esa flexibilidad solo tiene sentido dentro de un "paquete justo". A su juicio, aliviar a los fabricantes no puede hacer que pierdan valor las inversiones en puntos de carga. La organización pide un rumbo claro para el coche eléctrico, incentivos para las flotas de empresa, ventajas fiscales para los eléctricos y menos papeleo para ampliar la red de carga. Según la BDEW, Alemania ya supera en casi un 250% los objetivos europeos.
En estos momentos, Europa no tiene la posibilidad de luchar frente a China a la hora de fabricar baterías para vehículos eléctricos. Qué significa para nosotros Por ahora nada cambia en el concesionario. Es una postura de dos gobiernos, que aún tiene que pasar por la negociación en Bruselas y por el Parlamento Europeo. Pero el peso de Alemania y Francia es enorme, y lo lógico es esperar que el final de la combustión en 2035 llegue bastante descafeinado.
Por el momento, la votación determinante se ha pospuesto hasta nuevo aviso . Para el conductor español, la lectura es doble. Los híbridos y los motores de combustión tendrían un horizonte más largo, mientras que los requisitos "Made in Europe" podrían influir en el precio y la oferta de modelos fabricados fuera. Falta saber cómo quedará el texto final y cuándo se votará.
Fuente: Handelsblatt Temas Coches Eléctricos