Un joven autista de 18 años volvió a paralizar el transporte público en Bremen recientemente al apoderarse de un autobús de línea con pasajeros a bordo. El intruso abordó la unidad en la estación central de trenes tras convencer al chofer original de que era su relevo oficial. Acto seguido, alteró el recorrido programado —que debía tomar la autopista— y condujo por el oeste de la ciudad. La empresa operadora advirtió el robo del vehículo regional y logró rastrearlo mediante su sistema de GPS hasta que la Policía lo interceptó a unos ocho kilómetros del punto de partida, deteniendo la marcha sin que se registraran heridos.
El hecho evoca un episodio previo protagonizado por el mismo individuo en agosto de 2024, cuando a los 15 años logró tomar el control de otro autobús haciéndose pasar por un practicante gracias a sus profundos conocimientos técnicos. Tras el nuevo incidente, el joven fue puesto bajo custodia de su tía mientras las autoridades tramitan las denuncias penales correspondientes.