Coches Eléctricos Con más de 40.000 empleados en Europa, este fabricante chino estará preparado para que las 'zancadillas' de Bruselas sirvan de poco El gigante chino quiere multiplicar por cuatro su plantilla europea mientras busca nuevas fábricas, y España sigue entre las posibles ubicaciones. La expansión de BYD en Europa parece difícil de contener. Rubén Leal 15/10/2026 09:30 Actualizado a 15/10/2026 09:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora BYD prepara una expansión industrial en Europa mucho mayor de lo que supone simplemente vender coches importados desde China. La compañía quiere superar los 40.000 empleados europeos en 2030, frente a los algo más de 10.000 que espera alcanzar a corto plazo, mientras despliega nuevas fábricas y redes comerciales. Su primera gran planta de turismos arrancará en Hungría, pero el fabricante considera que necesitará más centros de producción y España figura entre los países estudiados para nuevas instalaciones. El objetivo es dejar de comportarse como un exportador y convertirse progresivamente en un fabricante local europeo.
La cifra fue avanzada por Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de BYD, durante el Salón del Automóvil de París. El fabricante espera superar próximamente los 10.000 empleados en Europa y multiplicar esa plantilla aproximadamente por cuatro antes de que termine la década. La presencia europea es clave. El movimiento ofrece una nueva perspectiva sobre la llegada de los fabricantes chinos al continente.
Hasta ahora, buena parte del debate ha estado centrado en cuántos coches importan. BYD quiere que la siguiente fase sea muy diferente: fabricarlos aquí. Más de 40.000 trabajadores en apenas cuatro años La ampliación implicará contratar personal tanto dentro de la industria del automóvil como en otros sectores relacionados. BYD contempla incluso incorporar profesionales afectados por las reestructuraciones y reducciones de plantilla que están viviendo algunos fabricantes europeos tradicionales.
Para una compañía que hasta hace pocos años tenía una presencia limitada en el mercado europeo, alcanzar los 40.000 trabajadores supondría situarse entre los mayores empleadores automovilísticos de origen no europeo presentes en el continente. Pero para conseguirlo necesita aumentar considerablemente su capacidad industrial. España sigue teniendo opciones para albergar un fábrica de BYD. España sigue en la carrera por una fábrica de BYD La primera gran pieza será Hungría, donde BYD prepara el inicio de la producción comercial de turismos en su fábrica de Szeged.
No será suficiente. La compañía considera que, a largo plazo, necesitará tres plantas de ensamblaje de vehículos y una fábrica de baterías en Europa. Para una de las siguientes instalaciones busca preferentemente una fábrica ya existente que pueda adquirir y transformar, en lugar de levantar todas las instalaciones desde cero. España aparece desde hace meses entre las opciones analizadas.
Francia también ha ganado fuerza y Stella Li ha confirmado recientemente que el país está en la lista de posibles ubicaciones. La disponibilidad de antiguas instalaciones automovilísticas, proveedores, trabajadores especializados, infraestructuras logísticas y costes energéticos serán elementos relevantes para decidir las próximas inversiones. Con esta estrategia, de poco o nada van a servir las medidas de Bruselas. De rival chino a fabricante europeo La estrategia también responde a la creciente presión regulatoria.
Los coches eléctricos producidos en China soportan aranceles adicionales en la Unión Europea, mientras Bruselas trabaja en nuevas reglas que pretenden reforzar el contenido fabricado dentro del continente. Producir localmente permite a BYD reducir esa exposición y, al mismo tiempo, intentar cambiar su imagen. El objetivo declarado por sus responsables es que los consumidores terminen viendo a BYD no únicamente como una marca china que vende en Europa, sino como una compañía que fabrica, contrata y compra componentes dentro de Europa. España tiene especial interés en esa batalla.
BYD ya ha superado los 100 concesionarios en nuestro país y continúa ampliando rápidamente sus ventas y su estructura comercial. La próxima etapa podría ser mucho más importante: conseguir que una parte de esos coches deje de llegar desde China y empiece a salir de una fábrica europea. Y España sigue intentando que una de ellas esté aquí. Temas BYD Coches Eléctricos