La remasterización de The Witcher 3: Wild Hunt no solo ha devuelto a la senda a brujos veteranos, también ha atraído a otros que hasta ahora no habían dado una oportunidad a la aventura de Geralt de Rivia. Iniciarse en la senda de los brujos no es sencillo, mucho más cuando tienes que lidiar con los enredos de Ciri, Jaskier, Yennefer y Triss y los jueguecitos de poder de Emhyr y Radovid, entre otros. Te hace entender por qué Geralt aspira a la tranquilidad. Ahora en serio.
Iniciarse en un RPG no es sencillo porque debes aprender todos sus entresijos, desde cómo armar una construcción de personaje hasta comprender cómo funcionan cada herramienta a tu alcance. Y The Witcher 3 viene cargado de cosas por conocer: aceites, extractos, pociones, varios árboles de habilidades y mutágenos, armas y armaduras con diferentes potenciadores pasivos... Y a todo esto debes sumar la máxima de los brujos convertida en mecánica: conoce a tu enemigo. El error de los brujos iniciados Muchos brujos veteranos, entre quienes me incluyo, estamos viendo estos días cómo otros nuevos (y no tan nuevos) cometen muchos de los errores que cometimos hace 11 años... aunque el internet de entonces era distinto y no estaba tan de moda patalear por cualquier aspecto de un juego que no se adapte a lo que quiere cada jugador.
Siempre ha ocurrido, pero había más conciencia de que los RPG requieren tiempo y aprendizaje, ensayo y error. Lo vimos hace unos meses con la polémica de los jefes y puzles de Crimson Desert. He visto más de una decena de posts en redes sociales, especialmente Twitter, en los que jugadores se quejan de que hay enemigos o jefes demasiado duros en The Witcher 3: Wild Hunt. Las apariciones son bastante recurrentes, aunque cierto hombre lobo que recupera vida también ha protagonizado varios enfados.
Al igual que otros muchos veteranos, suelo arquear la ceja cuando veo estas publicaciones. El juego no destaca por ser complicado y lo digo con conocimiento de causa: he completado la historia base y sus dos DLCs en La Marcha de la Muerte (máxima dificultad) y con la opción activada de que los enemigos siempre tengan el mismo o más nivel que el jugador. La prueba, por su no me crees. No quiero fardar, solo dar más contexto.
La mayoría comparten el mismo denominador común: un Geralt que lanza ataques y señales sin descanso como si fuese Dante de Devil May Cry. El Igni suele ser la señal más usada en este tipo de gameplays. No hace falta ser experto para entender por qué no avanzan en la pelea o caen en pocos segundos: juegan en dificultades altas y, más importante todavía, no tienen ni idea de qué están haciendo. Pero es que tampoco quieren aprender porque reaccionan de forma hostil a la mayoría de personas que les indican que están jugando con las manos atadas. "¿Por qué usas Igni contra un espectro? ¿Sin extractos, sin aceites, sin pociones?
Usa Quen para absorber daño y Yrden para infligir daño." "Igni no funciona con los espectros. Deberías usar Quen y Yrden. ¿Cómo has llegado tan lejos en el juego sin saberlo? ¿Acaso le has aplicado aceite a tu espada? ¿Y por qué andas por ahí con pociones vacías?" "Hermano, no estás usando ni la mitad de las herramientas que tienes a tu disposición. Eres un brujo, no como un hombre común con una espada. Usa bombas, pociones y aceites para espadas; están en el juego por algo.
También te beneficiaría usar las señales adecuadas." "Lee. El. Bestiario." "Los conocimientos cuentan tanto como tu espada de plata" Ninguno utiliza el Glosario. Esta herramienta es vital en The Witcher 3: Wild Hunt porque posee el Bestiario, una página dividida en pestañas que albergan fichas dedicadas para cada enemigo del juego.
Cada una proporciona un texto con lore y descripciones detalladas y justo debajo muestran cuáles son las debilidades de cada uno: aceites, pociones, bombas y señales. Todo lo que necesitas saber para sacar ventaja y derrotarlos. En dificultades altas es una bendición, mientras que en las más bajas es como utilizar hacks. Partes a los enemigos en dos en unos pocos golpes, a veces literalmente.
Cualquiera que eche un vistazo el Bestiario sabe que las apariciones se combaten con Yrden y que los hombres lobos son débiles a la plata, ya sea mediante aceites o bombas, por ejemplo; y a los vampiros les afecta la señal Igni y los aceites contra vampiros. De hecho, existe un Extracto que puedes beber y que daña a los vampiros cada vez que te hacen daño. Es algo tan importante que el juego no solo le dedica un tutorial en Huerto Blanco, también buena parte del prólogo. Por no hablar de que te obliga a mirarlo en ciertas misiones.
Gran parte del prólogo lo pasas mediando entre Vesemir y Ciri: el primero insiste en que la chica debe aprender la teoría para combatir a cualquier tipo de monstruo, mientras que la segunda se empeña en lecciones prácticas de esgrima... y encima lo hace en solitario. Vesemir dice dos frases clave dirigidas tanto a Ciri como al jugador: - "Entrenarse sola solo sirve para perpetuar los errores". - "Los jóvenes necesitan acción, lo entiendo. Pero si te enfrentas a una bestia, los conocimientos cuentan tanto como tu espada de plata. Como mínimo deberías poder distinguir un ghul de un alghul..." The Witcher 3 es un RPG y, como cualquier otra entrega del género, requiere conocer tanto las mecánicas como las herramientas que tienes a tu alcance.
En el pasado, ponerlas en práctica pasaba por la fabricación, preparación y aplicación de todas ellas, desde beber extractos e imbuir las espadas de aceites hasta tener preparadas las bombas indicadas. La rigurosidad con la que debías hacerlo dependía de la dificultad. Ahora es más fácil que nunca y no hay excusa para no hacerlo. Por ejemplo, jugar actualmente sin aplicar los aceites a las espadas es imperdonable: las opciones de accesibilidad cuentan con una opción que autoaplica el aceite correspondiente al iniciar el combate contra un enemigo.
Y voy más allá: el árbol de habilidades de alquimia (verde) cuenta con una habilidad que potencia el daño de las espadas y aplica veneno al enemigo cuando se utiliza el aceite correcto... que lo harás porque se selecciona de forma automática. Así que tu único trabajo es saber qué señal utilizar y, si acaso, qué extractos/pociones consumir en caso de que lo necesites. Echar un vistazo al Bestiario lleva menos de un minuto, pero la información que obtienes a cambio (y que memoriza tras dos o tres vistazos) puede ahorrarte varias muertes y muchos minutos de pelea, especialmente si has obtenido y fabricado los aceites que necesitas para el combate. Saber qué señales utilizar contra tus enemigos suele traducirse en ventajas como daño por tiempo (quemaduras), aturdimientos y penalizaciones de movimiento para ellos, por ejemplo.
En resumen, "la pluma es más poderosa que la espada". En VidaExtra | Este monstruo iba a aterrarnos en The Witcher 3: Wild Hunt, pero fue eliminado y acabó llegando a Appalachia de Fallout 76 En VidaExtra | The Witcher 3 Wild Hunt: trucos, secretos y los mejores consejos