Coches Eléctricos La zona azul ya no tiene por qué costar lo mismo para todos: el BOE abre la puerta a cobrar según el coche que se aparque El nuevo artículo 156 del Reglamento General de Circulación habilita a los municipios a tarificar el estacionamiento en función del tamaño y la etiqueta del coche. Los coches de mayor tamaño podrían pagar más por estacionar en las ciudades españolas. Gemini Daniel Vega 16/10/2026 06:00 Actualizado a 16/10/2026 06:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora Los vehículos de mayores dimensiones podrían enfrentarse a tarifas de aparcamiento más elevadas en las ciudades españolas, una posibilidad que ya cuenta con respaldo legal y que permitiría a los ayuntamientos cobrar cantidades diferentes por ocupar una plaza durante el mismo tiempo, dependiendo tanto del tamaño del automóvil como de su nivel de emisiones contaminantes. Esta medida forma parte de la reforma del Reglamento General de Circulación que entró en vigor el pasado 1 de octubre de 2026, una actualización impulsada por el Gobierno que introduce nuevas disposiciones sobre movilidad urbana y que concede a las administraciones locales un mayor margen para gestionar el espacio público, aunque su aplicación económica no será inmediata ni obligatoria en todos los municipios. Los ayuntamientos tendrán la última palabra sobre los recargos a los coches grandes. Los coches más grandes podrán pagar más, pero cada ayuntamiento tendrá la última palabra El origen de esta posibilidad se encuentra en el Real Decreto 518/2026, de 24 de junio , cuyo artículo 156 incorpora expresamente las dimensiones del vehículo y su clasificación ambiental entre los criterios que pueden utilizarse para calcular el precio del estacionamiento, una modificación que permitiría distinguir entre automóviles compactos y modelos de mayor tamaño sin necesidad de establecer una tarifa idéntica para todo el territorio nacional.
Sin embargo, la normativa no determina qué longitud o anchura debe tener un coche para pagar más, tampoco establece porcentajes de incremento ni identifica a los SUV como una categoría específica, por lo que corresponderá a cada consistorio desarrollar sus propias condiciones mediante las ordenanzas municipales y decidir si introduce diferencias económicas en función del espacio que ocupa cada vehículo. La reforma también contempla otras competencias relacionadas con la organización del aparcamiento, entre ellas la posibilidad de regular la inmovilización o retirada de automóviles que no dispongan de autorización para estacionar o que superen el triple del tiempo abonado, además de establecer condiciones especiales para facilitar el acceso y la bajada de menores, personas mayores y ciudadanos con discapacidad o movilidad reducida. Madrid y Barcelona ya aplican diferencias económicas según las emisiones La utilización de criterios ambientales para calcular el importe del estacionamiento lleva años implantada en determinadas ciudades españolas, como demuestra el funcionamiento del Servicio de Estacionamiento Regulado de Madrid, donde los vehículos con distintivo Cero Emisiones de la DGT pueden utilizar las plazas azules y verdes sin pagar y sin limitación temporal ordinaria, mientras que otras categorías están sujetas a tarifas diferenciadas y posibles recargos relacionados con la contaminación. Ciertas ciudades ya utilizan las etiquetas ambientales para establecer diferentes tarifas.
Barcelona también dispone de un sistema de precios vinculado a la etiqueta ambiental, con diferencias que en las plazas azules de tarifa A van desde los 1,25 euros por hora para los vehículos Cero Emisiones hasta los 3,75 euros para aquellos que carecen de distintivo, un ejemplo de cómo las administraciones municipales ya utilizan las características de los automóviles para gestionar la demanda de estacionamiento y favorecer determinadas tecnologías. La principal novedad de la legislación estatal consiste en incorporar expresamente el tamaño como otro factor para establecer estas diferencias, una herramienta que adquiere relevancia ante la presencia de vehículos cada vez más voluminosos en las calles y la disponibilidad limitada de plazas en superficie, aunque por el momento tener un SUV o un automóvil de grandes dimensiones no implica automáticamente pagar más por aparcar, puesto que cualquier modificación de las tarifas dependerá de las decisiones que adopte cada ayuntamiento. Temas Coches Eléctricos