China está tomando una ventaja considerable en una de las industrias tecnológicas más prometedoras del futuro: la robótica humanoide. Según un informe de Smart Analytics Global, las empresas chinas representaron el 97% de los robots humanoides enviados a nivel mundial durante los primeros seis meses de 2026. Esta cifra refleja algo más que una ventaja comercial. El país asiático está construyendo una infraestructura industrial capaz de fabricar estas máquinas a gran escala y a costos que sus competidores difícilmente pueden igualar.
Mientras Estados Unidos mantiene fortalezas en inteligencia artificial y desarrollo de software , China está consolidando su posición en la fabricación física de los robots. China controla los componentes esenciales para fabricar robots humanoides Una de las principales ventajas de China es su extensa cadena de suministro, desarrollada durante décadas gracias a industrias como la electrónica, los vehículos eléctricos y la automatización. Según estimaciones de McKinsey citadas por Bloomberg, el país concentra hasta el 90% del suministro de imanes permanentes utilizados en actuadores rotativos, aproximadamente el 40% de los rodamientos de precisión y sensores, y cerca del 30% de la electrónica de potencia. Estos componentes permiten que los robots se muevan, mantengan el equilibrio y manipulen objetos.
La dependencia internacional es tan importante que, según Bloomberg, fabricar el robot Optimus de Tesla sin componentes chinos podría casi triplicar su costo. Xiaomi uses two humanoid robots in its electric car factory in Beijing, where they tighten lug nuts on wheels with a 90.2% success rate. Although slower than human workers, the robots can keep up with the production line. This implementation represents a significant advance… pic.twitter.com/FOzF2pUcUO Chrengin 7 (@chrengin7) March 10, 2026 Las fábricas chinas aceleran la producción a niveles inéditos El crecimiento de la industria también se refleja en las cifras de fabricación.
La compañía china Agibot anunció que su robot número 15.000 salió de producción en junio de 2026. La empresa necesitó aproximadamente un año para pasar de 1.000 a 5.000 unidades, pero apenas tres meses para avanzar de 5.000 a 10.000. Otra compañía, LinkerBot, concentra más del 80% de las manos robóticas desplegadas globalmente, según Smart Analytics Global, y cuenta entre sus clientes con empresas como Samsung, Meta y Siemens. Bank of America Institute estima que el costo de los componentes de un humanoide chino promedio podría reducirse a menos de 17.000 dólares antes de finalizar la década.
Además, proyecta que los envíos mundiales podrían alcanzar los 10 millones de unidades anuales en 2035. El gran desafío: fabricar robots que realmente puedan trabajar A pesar del crecimiento, la mayoría de los robots humanoides todavía no están preparados para desempeñar tareas industriales complejas de manera autónoma. Alex Zhou, fundador de LinkerBot, estima que de los aproximadamente 20.000 humanoides instalados mundialmente en 2025, solo unos pocos miles realizaban trabajos productivos. Sin embargo, algunas pruebas muestran avances.
En una fábrica de Longcheer, ocho robots Agibot trabajaron durante seis días consecutivos manipulando y clasificando dispositivos electrónicos. Por su parte, el robot de Galbot utilizado por CATL puede transportar materiales de hasta 50 kilogramos con sus dos brazos. Estas experiencias muestran aplicaciones industriales concretas, aunque todavía queda por demostrar su viabilidad económica y operativa a gran escala. Estados Unidos conserva una ventaja en inteligencia artificial La principal debilidad de China continúa siendo el desarrollo de los sistemas de inteligencia artificial que permiten a los robots comprender su entorno y ejecutar tareas complejas.
Especialistas citados por Bloomberg consideran que compañías estadounidenses como Physical Intelligence y Generalist mantienen ventajas en determinados modelos de aprendizaje robótico. Para reducir esa diferencia, China está impulsando centros de recopilación de datos y sistemas de entrenamiento mediante simulaciones virtuales. El objetivo es combinar su capacidad de fabricación con sistemas inteligentes cada vez más avanzados. Morgan Stanley estima que el mercado de la robótica humanoide podría superar los 5 billones de dólares en 2050.
Aunque se trata de una proyección a largo plazo, explica por qué China y Estados Unidos están destinando tantos recursos a esta tecnología. La competencia ya no consiste únicamente en desarrollar el robot más avanzado, sino en conseguir que millones de máquinas puedan fabricarse, aprender y trabajar de manera rentable. Fuente: Xataka.