Poco a poco y con paso firme, Aeternum Game Studios ha conseguido no solo hacerse un hueco dentro de un género tan disputado como el metroidvania, sino hacerlo con una identidad propia. Cualquiera que conozca su saga Aeterna sabe lo que significa: desafío y endiablada dificultad. Y eso está bien, porque es mejor ser bueno en un determinado nicho que intentar hacer un poco de todo y no destacar en nada. Ahora, con esta nueva entrega de su saga, pasamos de la oscuridad a la luz.
Esta vez nos toca ponernos en la piel de la Reina de la Luz, que despierta sola en un mundo cuyo equilibrio ha quedado roto tras los acontecimientos de Noctis. Su misión pasa por encontrar a su antiguo némesis y desafiar al dios supremo Caos para evitar que todo se venga abajo. Y ya os digo que cambiar de protagonista a la Reina de la Luz no va a hacer que las cosas se pongan más sencillas en este universo. Incluso con todos los aspectos visuales que han cambiado de Noctis a Lucis , quizá pueda parecer que este último es una secuela tradicional del éxito de Aeternum.
Pero, tras poder probar la demo que pronto lanzará el estudio, queda claro que lo que prometían se ha cumplido: Lucis es un juego menos compartimentado y más metroidvania, donde la exploración gana aún más peso y el diseño está mucho mejor unificado. Moverse con la reina es tanto o más ágil que siempre, pero ahora hay que atender mejor el mapa si quieres obtener todos los secretos que guarda. Nuevas habilidades, la misma exigencia Por supuesto, una de las señas de identidad del estudio sigue presente: Lucis es también un juego desafiante. No se corta con los pinchos, los saltos ajustados y esa combinación de saltos y dashes que puede acabar con los nervios del menos templado.
El teletransporte de Noctis ahora se sustituye por las habilidades de luz que nos permiten atravesar una serie de barreras y, cual Celeste, recargar la habilidad al pasar por un objeto. La diferencia con el juego de Maddy Makes Games es que aquí podemos hacer el impulso en ocho direcciones, multiplicando las posibilidades en cuanto a los puzles, secretos y también a la hora de enfrentarnos a los enemigos, porque esta habilidad también nos permite esquivar el daño. Lucis es un juego menos compartimentado y más metroidvania, donde la exploración gana aún más peso y el diseño está mucho mejor unificado Cuando juegues a la demo, te vas a encontrar con los dos niveles de dificultad que ya conoces. El modo Aeterna es una versión algo reducida del modo Lucis, pero no se limita a retocar los valores de daño y ataque, sino que puede simplificar algunos puzles y plataformas.
Si eres nuevo en este mundo, quizá te convenga repasar la demo dos veces para saber qué modo es el ideal para ti, ya que no puedes cambiarlo durante la partida. He podido ver cómo algunos escenarios se hacían más complejos no solo en cuanto a habilidad a los mandos, sino a la hora de pensar cómo hay que aproximarse a la secuencia de impulso o de plataformas. En esto se parece un poco a lo que hacía Noctis, pero también me ha parecido que los jefes finales tienen un recorte en el modo Aeterna. No solo en el daño y la barra de salud, que es sin duda más dura en el modo Lucis, quitándote hasta dos orbes de salud de una tacada, sino con patrones y ataques que no he visto en el modo normal de dificultad.
Y es algo a tener en cuenta porque los jefes finales parece que van a ser uno de los grandes momentos de este juego. Ya el primero era uno de esos que, sin ser excesivamente difícil, era una delicia aprender todos sus patrones, averiguar la manera ideal de esquivarlos y contraatacar y mantener los nervios de acero para no quedar expuesto; y es que este Lucis es especialmente castigador con el machaque de botón, ya que los esquives no cancelan las animaciones, por lo que siempre hay un momento, aunque sea unos milisegundos, en el que puedes quedar vendido ante el jefe. La que puede ser la mejor obra de Aeternum Creo que Lucis puede ser la mejor obra de Aeternum hasta la fecha. No solo equilibra mejor lo que consiguió Noctis, sino que han apostado por mezclar elementos 2D y 3D y se nota una clara mejora en el impacto visual de los escenarios, incrementando la sensación de profundidad y añadiendo todo tipo de efectos que ahora pueden aprovechar mejor el motor de iluminación.
Quizá lo único que he notado en la demo es que la cámara en algunos momentos necesita adaptarse un poco mejor al lugar en el que nos encontramos, sobre todo cuando descendemos, porque no siempre te deja ver una caída a los pinchos, cayendo en el controvertido diseño del ensayo-error. Por suerte, Lucis es implacable, pero justo. No te va a ayudar en un desafío de habilidad, pero siempre vas a tener un punto de control cercano que te permita intentarlo las veces que haga falta sin perder tiempo en el camino. No hay duda de que el metroidvania está viviendo otro gran momento.
Después de las grandes experiencias que nos han dejado este año juegos como Castlevania: Belmont's Curse y Well Dweller, el primero apostando también especialmente por esos infiernos de pinchos, creo que Aeterna Lucis llega para terminar de bordar el año. Aún queda mucho por ver, ya que la demo solo comprende el arranque del juego hasta el primer jefe, pero se nota que la experiencia de Aeternum en el género está dando cada vez más frutos y quizá Lucis pueda llegar a ser su obra cumbre antes de que exploren nuevos caminos. En 3DJuegos | El mejor videojuego de todos los tiempos, otra vez. Al fin he probado el remake de Zelda: Ocarina of Time