El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha reanudado embajada en Al-Quds después de haberse suspendido en el gobierno pasado por el genocidio que se está cometiendo contra el pueblo palestino. Su determinación es criticada por muchos ya que un gobierno democrático no debería patrocinar esta masacre. Sin duda, este paso del gobierno colombiano es un empujón que se le da a los sionistas para que expandan sus tentáculos en Colombia y en la región como ya lo viene haciendo en muchos frentes. Los negocios que estaría haciendo el gobierno colombiano con el régimen israelí no se conocen en profundidad.
Fuentes no oficiales señalan que se estarían dando negocios en el sector de minerales pesados, el fracking (fracturación hidráulica) y la seguridad cibernética Álvaro Altamiranda, Bogotá. mnj/msm