Bloomberg Línea — Las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos podrían modificar las perspectivas de Wall Street, especialmente en los mercados de bonos, la inteligencia artificial y los sectores expuestos al gasto público. UBS asigna un 50% de probabilidad a que los demócratas recuperen ambas cámaras del Congreso, frente al 40% de un Congreso dividido y el 10% de que los republicanos conserven el control legislativo. El resultado determinará el alcance de las negociaciones fiscales y la supervisión empresarial, aunque Donald Trump conservará amplias facultades presidenciales y capacidad para vetar iniciativas legislativas. En su informe Election Watch 2026, publicado el 13 de octubre, UBS advierte que “un gobierno dividido muy probablemente elevará el riesgo de cierres del gobierno y enfrentamientos por el límite de la deuda”.
Bonos del Tesoro y gasto público: los riesgos para Wall Street La deuda estadounidense concentra uno de los principales riesgos financieros. UBS identifica en un Congreso dividido el “mayor potencial de conflicto por elevar el límite de la deuda”, con negociaciones que podrían prolongarse hasta el vencimiento del plazo. Un enfrentamiento presupuestario podría reactivar los temores de incumplimiento técnico y elevar la volatilidad de los bonos del Tesoro, mientras los inversionistas evalúan las necesidades de financiación del Gobierno. El banco contempla incrementos potenciales del 5% en el presupuesto anual bajo determinadas negociaciones legislativas, mediante acuerdos que combinen mayor gasto militar y modificaciones a los recortes de programas sociales.
Los déficits persistentes y las mayores emisiones de deuda podrían ejercer presión sobre los rendimientos de los bonos estadounidenses, una variable relevante para las condiciones de financiación de empresas y hogares. Sin embargo, una victoria demócrata no garantizaría cambios fiscales profundos. Los demócratas necesitan tres escaños adicionales para controlar la Cámara de Representantes y una ganancia neta de cuatro para alcanzar la mayoría del Senado. UBS considera que “las mayorías estrechas probablemente darán influencia a ambas alas y dificultarán la unión en torno a una agenda legislativa común”.
IA, energía y comercio: sectores bajo vigilancia Las empresas vinculadas con inteligencia artificial podrían enfrentar mayor escrutinio sobre seguridad, empleo y consumo eléctrico, especialmente por las necesidades energéticas de los centros de datos. Un Congreso dividido podría negociar medidas que, según UBS, “aceleren los permisos y asignen más costos de modernización de la red a los desarrolladores de centros de datos”, aunque su aprobación definitiva permanece incierta. UBS advierte que la resistencia a la expansión de centros de datos en Estados Unidos “podría retrasar el despliegue de capacidad de cómputo y los pedidos a proveedores asiáticos de semiconductores, servidores, redes, refrigeración, memorias y equipos eléctricos”. En energía, los demócratas podrían intentar restablecer incentivos fiscales para proyectos renovables, aunque Trump probablemente vetaría esas iniciativas.
El apoyo bipartidista a la energía nuclear ofrece una perspectiva legislativa diferente. La política comercial también seguirá bajo observación. UBS sostiene que “sin una mayoría suficiente para superar un veto, es poco probable que los desafíos demócratas a la agenda comercial del presidente se conviertan en ley”. Por tanto, una mayor supervisión parlamentaria no implicaría necesariamente una reducción de los aranceles.
Las decisiones presidenciales continuarían como un factor relevante para las empresas expuestas al comercio internacional. ¿Qué oportunidades permanecen? Más allá de Washington, UBS mantiene una evaluación favorable de las acciones y los bonos de mercados emergentes, donde las perspectivas de beneficios y las valoraciones respaldan su posicionamiento. El banco proyecta un crecimiento de beneficios superior al 60% para las acciones emergentes en 2026 y cercano al 20% en 2027, cifras que sitúan los resultados empresariales entre los factores relevantes para los inversionistas. Las acciones emergentes cotizan alrededor de 10 veces sus beneficios esperados, frente a un promedio histórico de 12,4 veces, y presentan un descuento cercano al 45% respecto de los mercados desarrollados.
Estas perspectivas no dependen exclusivamente del resultado electoral estadounidense. UBS también considera determinantes la evolución de la inflación, las tasas de interés, los beneficios corporativos y la inversión tecnológica. Para Wall Street, las próximas variables serán la composición del Congreso, las negociaciones sobre deuda y gasto público y el alcance de las posibles medidas sobre inteligencia artificial y comercio, sin que el resultado electoral determine por sí solo la dirección de las bolsas.