Déjà vu en Cornellà-El Prat. Si la semana pasada fue el malaguista Adrián Niño el que evitó, en el 93', el triunfo del RCD Espanyol en La Rosaleda (1-1), este sábado fue Álex Baena, a punto de cumplirse el 90' reglamentario, quien hurgó en la herida perica (0-1), alargando la racha de triunfos del Atlético de Madrid hasta los seis (cinco en Liga y el de Champions ante el United) y dejando más tocado que nunca a Manolo González. Después del "partido excelente" de Fortuño en Málaga, según palabras de Manolo, el canterano repitió en un once en el que entraron Drkusic e Hinojo, pasando el Espanyol a cerrar con cinco defensas. Por parte atlética, múltiples rotaciones con la visita al Stuttgart (martes, 21:00 h) a la vuelta de la esquina: Grimaldo, Llorente, Baena y Julián empezaron en el banquillo, mientras que el exespanyolista Pubill ocupó el lateral derecho tras dos suplencias consecutivas.
En el izquierdo, el canterano Dani Martínez, inédito desde la primera jornada. Los primeros compases fueron del Atlético, que no tardó ni dos minutos en poner cerco a la portería de Fortuño. Para alivio local, el tempranero tiro de Kang-in Lee, después de una dejada de Jonathan David, se marchó alto. También el del propio David en el 5', aunque mucho más cerca del travesaño de Cornellà.
Mientras tanto, el Espanyol era incapaz de conectar a su afición, más allá de un caño de tacón de Bryan Zaragoza a Pubill que levantó los "oh" de la grada. El dominio visitante era evidente y se hizo patente con sendas intentonas posteriores de Kang-in y Giuliano, neutralizadas por un Fortuño que seguía ganando confianza. La respuesta local llegó, por fin, en el 32'. Bryan y Expósito sacaron un córner en corto y Roberto, siempre bien colocado, cabeceó desviado el centro del extremo malagueño.
Aunque las más claras del primer tiempo, una por bando, iban a llegar en el tramo final. Fortuño desvió lo justo un remate cercano de Jonathan David que incluso lamió la cepa del palo izquierdo, mientras que Cabrera, con la pierna derecha y ya en el 44', dejó temblando el larguero de Oblak al recoger un balón suelto en la frontal. Tras el descanso, Simeone cambió la banda izquierda y dio entrada a Grimaldo y Julián por Dani y Lookman, desaparecido en combate. En el 55', fue Llorente el que ingresó en lugar de Barrios, al que el Cholo sigue dosificando tras su lesión miofascial en la pierna derecha.
Precisamente Llorente, superada la primera hora de juego, volvió a sacudir el travesaño de El Prat, aquel que antes de la reanudación había salvado al Atleti, con un derechazo desde la media luna. Pero el gol seguía sin llegar y Simeone quemó sus naves metiendo a Baena y Mendoza. Manolo, obligado en el 64' a retirar a un notable Drkusic, recurrió a Moscardo y Calatrava para oxigenar el centro del campo, pero las ocasiones seguían cayendo del bando colchonero. Entretanto, la vuelta a los terrenos de juego de Puado, nueve meses después de romperse el cruzado.
Y de la celebración por el regreso del gran capitán del Espanyol a la incredulidad tras el definitivo 0-1 de Baena, certero con su pierna derecha para conseguir lo que, por momentos, pareció imposible: superar a un formidable Fortuño.