Dos artesanos pasaron 3 años y medio uniendo anilla por anilla hasta perder la sensibilidad en los dedos por el realismo absoluto de 'El señor de los anillos'

Dos artesanos pasaron 3 años y medio uniendo anilla por anilla hasta perder la sensibilidad en los dedos por el realismo absoluto de 'El señor de los anillos'

Leer en la aplicación Trabajar en El señor de los anillos parece un sueño para cualquier amante del cine: a las órdenes de Peter Jackson , cientos de personas crearon tres obras maestras de las que estar orgullosos. Bueno, excepto dos empleados de Weta cuyo trabajo, durante tres años y medio, fue crear todas las cotas de malla a mano para que no se vieran falsas en pantalla. El resultado fue espectacular, pero unir 12,5 millones de anillas en cientos de trajes es mi definición exacta de infierno. El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo Fecha de estreno 21 de diciembre de 2001 | 2h 58min Dirigida por Peter Jackson Con Elijah Wood , Sean Astin , Ian McKellen Medios 4,6 Usuarios 4,6 Sensacine 4,0 Streaming El señor de las anillas Al fin y al cabo, el propio Jackson afirmaba que la cota de mallas es una pesadilla para el cine, porque solía ser lana tejida con spray de aluminio por encima, y siempre quedaba mal.

Así que en Weta construyeron una máquina que durante tres años y medio creó estos 12,5 millones de anillas a partir de 12 kilómetros de tubería. Y durante esos tres años y medio, dos empleados estaban encargados de unirlas sin parar. ¡La magia del cine! Obviamente, los actores no podían llevar cotas de malla reales porque les impediría moverse con soltura, así que esta solución de plástico, que parecía hierro medieval, pesaban tan solo una quinta parte del acero real. Las luchas se rodaron todas sin problema, y nadie acabó exhausto por culpa de la armadura en lo que fue un triunfo para todos... excepto para estos dos currantes.

New Line Y es que, ¿sabes lo que pasa cuando trabajas trs años y medio en algo así, a base de tenazas y unir anillas? Uno de ellos lo explica: "Fueron cinco meses de no parar, con callos al final de los dedos" . También afirma que le encantó, pero lo cierto es que acabaron sin sensibilidad en las yemas. Mereció la pena, supongo.

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