DVB-I es el estándar con el que la industria quiere que la TDT e Internet se conviertan en una sola plataforma. Desarrollado por el consorcio europeo DVB Project, permite que un televisor encuentre los canales y los muestre en una lista única, sin importar si la señal llega desde la antena o desde la conexión a internet. La TDT va a vivir un punto de inflexión a partir del próximo 5 de noviembre: ese día llega la resintonización y los primeros canales en Ultra Alta Definición, con la entrada de señales como Telecinco UHD. Y en paralelo, el consumo de televisión por Internet no deja de crecer, con las plataformas de streaming avanzando a costa de la televisión que consumimos en el día a día.
En este contexto, el consorcio europeo DVB Project lleva años trabajando en la solución que pretende unirlo todo: DVB-I, un estándar con el que los canales de la TDT pueden emitirse indistintamente por antena o por Internet, sin que el espectador tenga que hacer nada. RTVE y FORTA ya lo están probando en España desde septiembre del pasado año. Cómo funciona esta tecnología DVB-I es un estándar que ha sido diseñado para el descubrimiento de servicios de televisión y de contenidos a través de Internet. El televisor consulta por Internet un registro de listas de servicios y recibe la información de cada canal: su posición, su logotipo y los parámetros técnicos para sintonizarlo.
La clave está en que esa lista no distingue entre emisión y streaming. Un canal puede ofrecerse a la vez por TDT y por una conexión de fibra, y el televisor elige automáticamente una u otra en función de lo que tenga disponible. Si hay antena, usa la antena; si no la hay, recurre a la conexión a Internet. El espectador solo ve el canal, con su número asignado, como siempre.
Es decir, para nosotros no cambia nada. Además de la televisión, el estándar está pensado para cualquier pantalla conectada: móviles, tabletas o descodificadores pueden integrar un cliente DVB-I. Y la guía de programación también es única, con los mismos canales y la misma parrilla con independencia de la red por la que llegue el contenido. HbbTV, el estándar de la televisión híbrida, ya ha sido extendido para dar soporte completo a DVB-I.
Qué ventajas ofrece Para el espectador, la lista de ventajas es larga. No hace falta antena, ni sintonizar canales, ni distinguir entre la tele y una app: todo aparece en el mismo lugar. La entrega online se realiza mediante streaming adaptativo (DVB-DASH). Una metodología que permite ajustar la calidad a cada conexión y abrir la puerta a emisiones en UHD o con sonido de nueva generación.
Para las cadenas, el atractivo es doble. Por un lado, DVB-I permite mantener el modelo de la televisión en abierto y gratuita, conservando la visibilidad de los canales frente a las plataformas globales. Por otro, el sistema contempla listas de servicios autorizadas por el regulador, un mecanismo pensado para garantizar que los canales legítimos ocupen un lugar destacado en los televisores. Algo que, al menos sobre el papel, debería proporcionar más audiencia.
En España, el impulso llega de la mano de RTVE y FORTA, que presentaron en septiembre de 2025 el Piloto Español de DVB-I. Sin embargo, conviene ser cautos con los plazos. Que el estándar exista y se esté probando no significa que vayamos a verlo en los televisores próximamente, hará falta que los fabricantes integren el soporte en sus equipos y que las administraciones decidan cómo encajarlo en el modelo de televisión abierta.