Crónica de un atraco anunciado

Crónica de un atraco anunciado

Lo que no logres en el campo, hazlo fuera de él. Ese fue el lema de José Mourinho en su primera temporada cuando era incapaz de frenar al Barça de Pep Guardiola y se centró en levantar suspicacias y hablar constantemente de arbitrajes. No iba a ser menos en su segunda etapa, el portugués es ‘el puto amo’ en eso, como fue bautizado por el técnico catalán, y la maquinaria arrancó con potencia tras el parón internacional como antídoto ante un cuadro imparable como el de Hansi Flick. Pasó en su momento y pasa ahora.

El partido contra el Sevilla era nada menos que una crónica de un atraco anunciado tras semanas de ‘Llourinho’, apodado así en su día por tanta queja, nombrado a Enríquez Negreira y sumando otro nombre más a la lista: Javier Tebas. El presidente de LaLiga y su batalla con Florentino Pérez tenía que alcanzar a los árbitros y más si el escenario era el Santiago Bernabéu y después de que goleara una vez más el Barça. Tres regalos en formato de bálsamo antes del Clásico de los que no hablará Mourinho. Ni hablar.

Si un tirón de pelo de Vinicius fue roja y cuatro partidos la pasada jornada, ¿qué debería ser un codazo en la boca sin el balón de por medio? Que se lo pregunten a Arda Güler, que se fue de rositas tras la agresión a Peque y encima celebró su amnistía con un golazo. La justificación será seguramente que no había una toma clara de la acción. En la era de la imagen, con cámaras por todos los lados, ni una repetición nítida, o lo suficiente para que el VAR llamara a Busquets Ferrer, el socio de Mou ayer.

Tuvo tiempo a salir más perjudicado el Sevilla al descanso, pues antes de la genialidad de Mbappé para el segundo se protestó una falta de Konaté sobre Ure, un agarrón que le impidió correr solo desde medio campo. Ley de la ventaja y el segundo. “Es expulsión clara”, protestó Kike Salas al descanso. Aun había tiempo para más. El miedo a la señalización parece haber calado en el Comité Arbitral, sino no se explica el regalo en forma de penalti inexistente a Mbappé para la sentencia.

Y ahora, el Clásico.

¿Te gustó esta nota? Compártela: