EE.UU. incluye el entorno de Rusia, China e Irán en su 'plan B' para Ormuz

EE.UU. incluye el entorno de Rusia, China e Irán en su 'plan B' para Ormuz

Marco Rubio visitó Uzbekistán, en el corazón de Asia Central, una región encajada entre Rusia, China e Irán. Con el estrecho de Ormuz en crisis, Washington ve en esa zona, conocida durante años como un oasis de estabilidad, una alternativa al transporte a través del estrecho, aunque sin tener en cuenta todos los matices. Promesas sin cifras El jefe de la diplomacia estadounidense llegó a Samarcanda acompañado de 200 empresarios . Además de reunirse con las autoridades uzbekas, se reunió con los cancilleres de los otros cuatro países de la región: Kazajistán, Kirguistán, Turkmenistán y Tayikistán .

En la declaración conjunta , los países respaldaron las inversiones en la Ruta Transcaspiana (el Corredor Medio), un trazado que parte de Asia Central y llega a Europa a través del Caspio, Azerbaiyán, Georgia y Turquía, esquivando tanto a Rusia como a Irán . "Donde antes la distancia limitaba el sueño de nuestros ciudadanos de conocer los extraordinarios destinos de los otros, hoy estamos creando conexiones de transporte nuevas y modernas. A lo largo de la Ruta Comercial Transcaspiana, fortalecemos alianzas mutuamente beneficiosas e invertimos en infraestructura para allanar el camino", señala el documento publicado por el Departamento de Estado. Sin embargo, la declaración no recoge cifras concretas para la nueva infraestructura. Una vieja idea con viejos problemas La idea del corredor transcaspiano no es nueva, pero con la guerra contra Irán cobra más importancia.

Ya en noviembre de 2025, los países de la región acordaron desarrollar la ruta y conectarla con la 'Ruta Trump' (TRIPP) a través del Cáucaso Sur, concretamente Armenia y Azerbaiyán . Para la Unión Europea y EE.UU., el proyecto tiene un doble valor: como nueva vía comercial entre China y Europa y como forma de acceder a las reservas de minerales críticos de Asia Central , necesarios para la transición energética y la industria de defensa. Exrepública soviética firma decenas de acuerdos con firmas de EE.UU. por una suma multimillonaria Pero la realidad impone límites. Los volúmenes que pasan por el corredor apenas equivalen al 6 % de la capacidad de la ruta Norte (la rusa) , que alcanza los 100 millones de toneladas anuales.

El proyecto tiene además cuellos de botella y muchas limitaciones de infraestructura sin resolver. Georgia seguirá siendo la única puerta de entrada del Corredor Medio a Europa, y la capacidad de sus puertos está prácticamente agotada. Es más, al preparar el presupuesto de 2026, el Gobierno georgiano recortó a un tercio la financiación del nuevo puerto de Anaklia . Otra limitación es Armenia, donde Washington tiene puestas sus esperanzas para sacar adelante la ruta.

Pero el trazado de TRIPP discurre a lo largo de unos 40 kilómetros de la frontera con Irán y corre el riesgo de quedar bajo fuego , algo que difícilmente entusiasmará a las aseguradoras. Otro problema serio es la progresiva reducción del nivel del mar Caspio . Cerca del 80 % del agua que recibe proviene del río Volga, pero las presas y otras formas de regulación del caudal han reducido mucho ese aporte . Al mismo tiempo, el aumento de las temperaturas acelera la evaporación, y los países ribereños desalinizan cada vez más agua del mar para sus propias necesidades .

Como resultado, desde 2020 el nivel del Caspio baja una media de 30 centímetros al año . Un interés creciente por la región La Administración Trump ha empezado a mirar con interés a Asia Central. En noviembre del año pasado, Trump se convirtió en el primer presidente estadounidense en recibir en la Casa Blanca a los líderes de los cinco países . Durante años, la presencia de EE.UU. en la región giró en torno a las bases militares vinculadas a la guerra en Afganistán .

Ahora Washington se centra en las riquezas naturales de Asia Central, sobre todo en los minerales críticos, así como en su papel en la logística global y su ubicación geográfica. Como la región está entre Rusia, China e Irán, cualquier inestabilidad en alguno de sus países genera inquietud y se nota de cerca en los vecinos. Una región entre China y Rusia que teme tanto la caída como el triunfo de Irán " No puede decirse que los amigos y aliados de Rusia en Asia Central se hayan enfrentado alguna vez a un entorno geopolítico peligroso . Sus grandes vecinos —Rusia al norte, China al este e Irán al suroeste— les han proporcionado a lo largo de toda su historia independiente una especie de 'colchón de seguridad', tras lo cual podían dedicarse tranquilamente a su propio desarrollo.

No limitan con potencias como Turquía, Israel y mucho menos con EE.UU., cuya política exterior no se distingue por la clemencia hacia sus vecinos más débiles" , opina el director de programas del Club Valdái, el politólogo Timoféi Bordachiov . El experto cree que Washington pretende arrastrar a los países de la región a su confrontación con Teherán. "Es muy probable que EE.UU. exija apoyo a la campaña de presión que ha lanzado contra la República Islámica. En ese caso, los Estados de Asia Central también podrían verse ante circunstancias de política exterior capaces de dañar su estabilidad económica. Dicho de otro modo, ante sanciones como represalia por negarse a apoyar la campaña antiiraní", sostiene .

Sin embargo, los líderes de la región han subrayado en repetidas ocasiones que no tienen intención de sumarse al 'gran juego' para no perder su reputación de oasis de estabilidad.

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