Ciudad de México — A menos de tres meses para que México inicie la implementación de lleno de la reducción gradual de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, las empresas todavía no están preparadas para dar paso a esta reconfiguración estructural de la manera en que las organizaciones conciben el tiempo, el desempeño y el valor del trabajo humano. En febrero de este año quedó aprobada la reforma constitucional que establece que la jornada laboral será de 40 horas semanales y que por cada seis días de trabajo las personas trabajadoras deberán disfrutar, por lo menos, de un día de descanso con goce de salario. En 2027 comenzará la reducción gradual de la jornada laboral a 46 horas; en 2028 bajaría a 44 horas; en 2029 se reduciría a 42 horas, para finalmente quedar una jornada en 40 horas de trabajo semanales en 2030, el último año del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum. Con el tiempo a contrarreloj, las empresas se enfrentan al dilema de cómo sostener o elevar los niveles de producción, servicio y rentabilidad con menos horas disponibles, sin trasladar el costo de la transición al cliente, al trabajador o al balance financiero de la compañía.
Adecco, una empresa global de soluciones de recursos humanos, desarrolló un barómetro ante la ausencia de fuentes públicas documentales que muestren hoy cómo están respondiendo realmente las empresas mexicanas a la reducción de la jornada laboral de 48 a 46 horas en 2027. El Barómetro Laboral Adecco, elaborado con cámaras y asociaciones empresariales, arrojó que 9 de cada 10 empresas conocen la reforma de las 40 horas, pero solo una de cada 4 ha calculado su impacto. Es decir, existe una brecha entre conocimiento y preparación; costos, cobertura operativa y productividad concentran las principales preocupaciones. Se identificó que 90,2% de las organizaciones conoce al menos de manera general el calendario de reducción de jornada, pero únicamente 24,6% cuenta ya con una estimación del impacto en costo por hora, nómina o margen.
En tanto que, 43,2% continúa realizando este cálculo y 32,2% aún no ha iniciado el ejercicio. De acuerdo con el Barómetro, el principal reto para las organizaciones no está solamente en conocer la nueva legislación, sino en traducir la reducción de horas disponibles en decisiones concretas de presupuesto, capacidad operativa, productividad y rentabilidad. Aunque 43,6% conoce el calendario de la reducción gradual de la jornada laboral por año, solo 24,6% ha convertido la reforma en una estimación financiera. Por lo que el principal rezago no está en reconocer que el cambio viene, sino en traducirlo a presupuesto, capacidad operativa y rentabilidad.
La implementación rumbo a 2027 La reforma que reduce la jornada laboral entró en vigor este 2026 y las empresas comenzaron un periodo de transición para su implementación. En 2027 comenzará la reducción gradual de la jornada laboral a 46 horas; en 2028 bajaría a 44 horas; en 2029 se reduciría a 42 horas, para finalmente quedar una jornada en 40 horas de trabajo semanales en 2030, el último año del sexenio de la presidenta Sheinbaum. El Barómetro Laboral Adecco arrojó que las empresas ya están explorando distintas alternativas. El estudio señala que 15% ya concluyó un diagnóstico formal de jornadas reales y horas extra, mientras que 43,4% se encuentra en proceso de realizarlo.
Asimismo, 57,6% de las empresas ya realizó o planea realizar acciones relacionadas con inteligencia artificial, 13,2% ya aprobó inversiones en automatización o workforce management y 39,4% mantiene la inversión tecnológica en evaluación. El estudio plantea que la respuesta empresarial deberá combinar distintas herramientas: rediseño de turnos y procesos, automatización, inteligencia artificial, planeación flexible de talento, contratación y servicios especializados. “La transición hacia las 40 horas no puede resolverse únicamente ajustando horarios o aumentando la plantilla. Exige rediseñar procesos, turnos, tecnología y capacidades para proteger simultáneamente la productividad, el cumplimiento y la experiencia de las personas.”, señaló Giovanni Chávez, director de Innovación, Mejora Continua y CX de Adecco. Los sectores como manufactura, transporte y logística, comercio y retail, industria extractiva, centros de contacto y servicios profesionales presentan diferentes niveles de exposición debido, entre otros factores, a la proporción de trabajadores que actualmente laboran más de 40 horas y a las características de sus operaciones.
En particular, las operaciones continuas y los esquemas de producción por turnos requerirán una revisión de la relación entre líneas de producción, mantenimiento y personal disponible; mientras que en sectores con atención al público, logística o servicios 24/7, la planeación de turnos y cobertura será especialmente relevante. El análisis destaca cinco retos críticos para las empresas: rediseño operativo de turnos y cobertura, incremento del costo laboral por hora, mayor complejidad en la planeación de la fuerza laboral, presión sobre productividad y eficiencia, riesgo legal y reputacional “El estudio concluye que el desafío empresarial no consiste únicamente en trabajar menos horas, sino en sostener la productividad, el nivel de servicio y la rentabilidad con cada hora disponible. La reforma ya es un hecho y debemos entenderla como una oportunidad para transformar la manera en que trabajamos”, expuso Chávez. El Barómetro Laboral Adecco se desarrolló a partir de una investigación cuantitativa realizada mediante entrevistas a más de 500 empresas a nivel nacional, pertenecientes a distintos sectores y tamaños, con el objetivo de conocer su percepción, nivel de preparación y principales retos frente a la transformación del entorno laboral.
La información fue recopilada a través de un cuestionario estructurado dirigido a responsables de Recursos Humanos y tomadores de decisiones dentro de las organizaciones.