El Programa Mundial de Alimentos advierte que la falta de financiación ha obligado a reducir la asistencia alimentaria en Gaza, donde, pese al alto el fuego, la crisis humanitaria sigue siendo extrema. La ayuda mensual pasará de 1,6 millones a 1,1 millones de personas, dejando a medio millón sin este apoyo. Los recortes ya afectan a las familias más vulnerables. Las raciones alimentarias se han reducido a la mitad, la asistencia económica ha disminuido para 75 000 familias y las comidas diarias han pasado de 250 000 a 150 000.
Según el PMA, alrededor de 1,4 millones de personas, es decir el 67% de la población de Gaza, afrontan niveles críticos de inseguridad alimentaria. La agencia necesita 450 millones de dólares durante los próximos seis meses para poder mantener sus operaciones En Gaza, donde miles de familias siguen dependiendo de la ayuda humanitaria para sobrevivir, estos recortes amenazan con agravar aún más el hambre y la desesperación. La falta de financiación internacional se traduce en menos alimentos para una población que continúa luchando por cubrir sus necesidades más básicas. Huda Hegazi, Gaza frr/rba