El Q.G.R. manifestó su apoyo a la nación caribeña, “sin condiciones ni silencio”, y rechazó las presiones económicas y políticas ejercidas por Washington, que se convierten en un castigo colectivo contra un pueblo por el solo hecho de negarse a ser sometido, según conoció este martes Prensa Latina. Los participantes en el encuentro aprovecharon la ocasión para hacer pública una Declaración de Solidaridad con Cuba, en la cual defendieron el derecho soberano de la isla a elegir su propio camino, sin bloqueo, sanciones asfixiantes ni injerencias externas. La Declaración igualmente señala que guardar silencio ante el estrangulamiento de un pueblo amigo equivale a consentir la injusticia y llama a los gobiernos africanos a incrementar sus acciones de solidaridad, así como a exigir el levantamiento del bloqueo y de todas las medidas coercitivas. Asimismo, se pronunció por el cese de las campañas de desestabilización y desinformación, y por el fortalecimiento de los vínculos políticos, diplomáticos y de cooperación con La Habana, en particular por parte de los países de la Alianza de Estados del Sahel.
El documento del QGR recordó la contribución histórica de Cuba a las luchas africanas contra el colonialismo y el apartheid, además del apoyo internacionalista cubano a los movimientos de liberación del continente, particularmente Angola y Namibia. Destacó, de igual forma, la labor de los profesionales cubanos de la salud y de las instituciones de formación médica que contribuyen a preparar a especialistas africanos para que luego puedan servir a sus propios pueblos. Esa historia compartida constituye una deuda de dignidad que África no debe olvidar, subrayó el texto. En el intercambio, la embajadora cubana agradeció al Q.G.R. su declaración, así como el compromiso y el valor de la juventud maliense, que trabaja en defensa y consolidación del proyecto soberanista de los Estados del Sahel, al tiempo que se moviliza en favor de la justicia y del derecho a la autodeterminación de los demás pueblos.
Resaltó el hecho de que el encuentro y la declaración se inserten dentro del denominado Mes de Acción Panafricanista en Solidaridad con Cuba, una iniciativa promovida durante octubre por una coalición de organizaciones, justo cuando la nación caribeña enfrenta una intensificación de las medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos. Se refirió particularmente a aquellas dirigidas a impedir el suministro de combustible y agravar las dificultades económicas y sociales del país, todo lo cual constituye un castigo colectivo cuyas consecuencias afectan directamente la vida cotidiana de las familias, el funcionamiento de los servicios esenciales y el acceso a recursos indispensables. La diplomática alertó sobre el impacto humanitario aún más grave del cerco energético y sobre la amenaza de agresión militar contra Cuba, y exhortó a las organizaciones participantes en la iniciativa del Mes de solidaridad a continuar movilizando a sus membresías y a las comunidades contra el bloqueo. mar/kmg