Tras la difusión de un instructivo que obligaba a las empresas de alto y medio voltaje a reducir a cero su consumo de la red pública entre el 14 y el 20 de octubre , el Gobierno del país sudamericano corrigió el anuncio, desvinculó al funcionario responsable del documento por catalogarlo de "erróneo" y aclaró que la restricción no sería de varios días consecutivos. 🇪🇨💡 "Una decisión ante la crisis profunda en Ecuador": ¿qué ocurre con el racionamiento de electricidad? 🏭 El anuncio inicial de una desconexión total de siete días para el sector industrial ecuatoriano, genera debate entre analistas sobre la vulnerabilidad de la matriz energética y la coordinación gubernamental. 📑 Tras la difusión de un instructivo que obligaba a las empresas de alto y medio voltaje a reducir a cero su consumo de la red pública entre el 14 y el 20 de octubre, el Gobierno del país sudamericano corrigió el anuncio, desvinculó al funcionario responsable del documento por catalogarlo de "erróneo" y aclaró que la restricción no sería de varios días consecutivos. 🗣 "No se trata de una medida paliativa ni eventual, sino de una decisión que responde a la crisis profunda que vive el país en el sector eléctrico, social, económico y político", expresa en charla para este medio el economista Guido Rivadeneira. 📉 Asimismo, el experto considera que la estrategia anunciada por la Administración del presidente Daniel Noboa es un plan que, anteriormente, ha evidenciado debilidades del sistema eléctrico, que cada vez pueden seguirse agravando. — Sputnik Mundo (@SputnikMundo) October 21, 2026 La alarma ante la posible medida Pese a la rectificación oficial, el episodio reavivó la incertidumbre en el sector productivo y puso en evidencia la tensión del sistema eléctrico ecuatoriano . El déficit superó los 1.800 megavatios (MW) originalmente a finales de 2024, al inicio de la crisis de estiaje. Para octubre de 2026, se sitúa en un rango aproximado entre 1.000 MW y más de 1.300 MW. El instructivo inicial generó alarma en las cámaras de la producción debido al elevado porcentaje de energía que consume el aparato productivo dentro de la demanda nacional. "Entre la energía facturada por servicios y el sector industrial del país, en su conjunto, ocupa el 24,94% del total.
El resto corresponde a los [ámbitos] residencial, comercial y al sistema del sector público", detalla en entrevista con Sputnik Guido Rivadeneira, economista y exgerente administrativo de la Empresa Eléctrica Quito. "No se trata de una medida paliativa ni eventual, sino de una decisión que responde a la crisis profunda que vive el país en el sector eléctrico, social, económico y político ", ahonda. Por otro lado, es una medida que ha evidenciado debilidades del sistema, que cada vez pueden seguirse agravando. América Latina "Estamos muy vulnerables en el sector energético": Ecuador se enfrenta a El Niño y la falta de luz de Colombia 17 de septiembre, 00:35 GMT "Es una evidencia de que el sistema eléctrico ecuatoriano no cuenta con suficiente respaldo para compensar la reducción de la generación hidroeléctrica . Esto nos obliga a revisar la planificación, el mantenimiento de las centrales y la incorporación de nueva generación", señala en una conversación con este medio Gabriel García Vega, tecnólogo y secretario general de la Asociación nacional de trabajadores de las empresas de energía y petróleo (ANTEP).
Para el experto, la ciudadanía no puede esperar a que llegue el estiaje para descubrir que no hay suficiente energía. "Al desconectar a la industria, provocan la [salida] de 9.000 clientes, pero no están afectando a los más de seis millones de clientes residenciales porque estamos justamente en una época preelectoral", cuestiona el experto. Un "cuello de botella" térmico Uno de los mayores desencuentros entre las proyecciones oficiales y la realidad operativa es la inactividad de más de la mitad del parque térmico. Según los registros oficiales de la Agencia de Regulación y Control de Electricidad ecuatoriana, el parque termoeléctrico cuenta con una potencia nominal instalada de 2.386 MW, pero en la práctica, la capacidad operativa real durante los períodos de estiaje oscila entre los 875 MW y los 1.100 MW. De acuerdo con datos oficiales, de los 1.650 megavatios de generación térmica firme que el Ministerio de Energía ecuatoriano dispuso incorporar de manera emergente para afrontar el estiaje, solo se han logrado añadir efectivamente en operación comercial entre 120 y 126,5 MW.
A estas limitaciones internas se suma la falta de certeza sobre el volumen de electricidad que Colombia podrá vender a Ecuador. "No tenemos forma de garantizar que Colombia nos va a entregar energía, pese a que se ha dicho que sí nos van a entregar y vender, pero no sabemos qué cantidad de energía nos van a vender, tomando en cuenta que a ellos también les afecta el fenómeno de El Niño y el costo", advierte García. América Latina Mucho petróleo, poca retribución: la región que más riqueza genera en Ecuador es la que menos recibe 10 de septiembre, 02:30 GMT El impacto en la economía Aunque el esquema de desconexión se redujo finalmente a entre 24 y 48 horas seguidas según la categoría, la interrupción intempestiva afecta los costos de producción, altera los compromisos de entrega e incide en la liquidez de las empresas. "Si de la noche a la mañana, por decisión de publicidad y no por decisión técnica, se suspende [la electricidad], la afectación no solo es a la empresa: es al sector de exportación y, por lo tanto, a la disminución de posibilidad de ingresos de divisas", detalla Rivadeneira. El exfuncionario también advierte sobre el impacto directo en la fuerza laboral y las condiciones de vida de los hogares. Respecto al costo financiero global de la crisis, Rivadeneira señala que determinar la cifra exacta resulta prematuro, pero recuerda los antecedentes oficiales. "Hay disminución en el empleo, falta de producto que se vende al interior y también se frenan [los bienes] de exportación porque el [objeto] que iba a exportar tengo que descongelarlo y, por lo tanto, se daña.
La pérdida será significativa en la compañía, en la industria y en el conjunto de la sociedad ecuatoriana", explica. ¿Y la amenaza de racionamientos residenciales? A pesar de que el Ejecutivo ecuatoriano buscó blindar a los hogares concentrando los cortes en el parque industrial, entre el 14 y el 18 de octubre se registraron interrupciones imprevistas y fallas del suministro en varios sectores de Quito y otras ciudades. "Las desconexiones industriales por sí solas no significan automáticamente que ya está solucionado el problema y que no habrá apagones en los hogares, pero sí demuestra que existe presión sobre el sistema porque es la forma de aliviar la energía que nos hace falta ", opina el dirigente de ANTEP. Para el experto, si las restricciones se prolongan, se puede reducir la producción de la industria, elevar los costos en los empresarios y, principalmente, poner en riesgo el empleo. Los trabajadores no deben asumir las consecuencias de los problemas estructurales del sistema eléctrico, dado que es una responsabilidad netamente de las autoridades. "Si ya tienen planes de cortes, el Gobierno debe informar a la ciudadanía y entregar la planificación con tiempo, pero no tener que esperar a que la crisis se agudice, la solución requiere la diversificación de la matriz energética", concluye. ¡No te pierdas las noticias más importantes!
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