Colau había sido invitada a Fearless Cities, un encuentro de movimientos municipalistas que comenzó en Barcelona en 2017. Fuentes de su entorno señalaron que la solicitud de autorización electrónica de viaje, obligatoria para ciudadanos de países incluidos en el Programa de Exención de Visado (ESTA, por sus siglas en inglés), fue aprobada para el resto de la comitiva, pero no para ella. La denegación de entrada a Estados Unidos Tras la negativa inicial, se solicitó una entrevista personal con la Embajada estadounidense para intentar que se reconsiderase la decisión. Según las fuentes citadas, el encuentro con personal diplomático tuvo lugar hace 15 días y abordó la participación de Colau en la Flotilla de solidaridad con Gaza.
Las mismas fuentes indicaron que durante la entrevista se habló de su «activismo propalestino, con mucha insistencia sobre los tres días retenida en Israel». Colau participó en la Flotilla, cuyo destino era Gaza, y fue retenida por las autoridades israelíes. Este martes recibió la denegación definitiva de su petición de entrada en Estados Unidos. De acuerdo con las fuentes de su entorno, la resolución se basó en la «sospecha de que quiere migrar ilegalmente al país».
Esas fuentes sostuvieron también que la exalcaldesa había sido vetada por su activismo y por motivos ideológicos, algo que calificaron de «obviedad que ha sido vetada por su activismo y por motivos ideológicos». La participación en la Flotilla y las reacciones políticas Después de que las autoridades de Israel la retuvieran por su participación en la Flotilla rumbo a Gaza, Colau interpuso una querella contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por un presunto delito de torturas. La denegación de entrada provocó reacciones de varios dirigentes de Frente Amplio. Emilio Delgado, número uno de la lista de la formación por Madrid al 29N, recordó que Estados Unidos fue un ejemplo de acogida y afirmó: «ni Trump ha hecho grande a América ni Abascal haría grande a España».
Dirigentes de Frente Amplio expresan su apoyo También se pronunció Antonio Maíllo, coordinador federal de IU. En referencia al mandatario argentino, Javier Milei, y a Colau, señaló: «puede entrar a España a hablar de recortes, pero Colau no puede entrar a EEUU a hablar de derechos». Maíllo cerró su mensaje con estas palabras: «Qué paradoja la censura de los defensores de la libertad».