Un vecino de Puente Genil (Córdoba) ha denunciado ante la Policía Local un intento de estafa telefónica en el que el autor se hizo pasar por un empleado de Iberdrola. La llamada llegó con el prefijo +400, la numeración que desde el pasado 17 de octubre identifica obligatoriamente a las llamadas comerciales en España, y el estafador logró que la víctima facilitara sus datos bancarios. El estafador utilizó un número que comenzaba por +400 y se identificó como trabajador de la compañía eléctrica. Con esa excusa logró que la víctima facilitara sus datos bancarios.
La Policía Local de Puente Genil ha confirmado el caso y lo ha convertido en un aviso para cualquiera que reciba una llamada parecida: te contamos a continuación por qué el prefijo pensado para dar transparencia a las llamadas comerciales no blinda frente al fraude, y conviene no bajar la guardia solo porque el número empiece por +400. ¿Qué ha pasado exactamente en Puente Genil? La Policía Local confirma que un vecino del municipio recibió una llamada de un número que comenzaba por +400 en la que el interlocutor se presentó como empleado de Iberdrola. No se trataba de un simple intento de venta: el objetivo era hacerse con información bancaria del afectado. «Mediante engaños consiguieron obtener sus datos bancarios», advierten desde el cuerpo policial, que ha trasladado el caso a la ciudadanía como ejemplo de hasta dónde puede llegar esta técnica. El episodio resulta llamativo porque apenas habían pasado tres días desde que la nueva numeración entró en funcionamiento el 17 de octubre.
Los estafadores no tardaron en detectar que un prefijo pensado para dar transparencia a las llamadas comerciales también puede servir como herramienta para parecer más fiables ante quien descuelga el teléfono. La Policía Local no ha precisado si el vecino llegó a perder dinero tras facilitar sus datos, aunque sí ha confirmado que denunció los hechos nada más detectar el engaño. ¿Cómo cambia el prefijo 400 las llamadas comerciales? Desde el sábado 17 de octubre de 2026, toda llamada con fines comerciales realizada en España debe identificarse con el prefijo 400. La idea es que el usuario sepa, con solo mirar la pantalla del móvil, que quien llama tiene intención de venderle algo o de contactarle con fines publicitarios, y pueda decidir si responde o no con esa información antes de descolgar.
El problema, como demuestra lo ocurrido en Puente Genil, es que ese mismo prefijo puede usarse para camuflar intenciones mucho menos inocentes. La numeración identifica el propósito comercial de la llamada, pero no certifica en ningún caso la identidad real de quien está al otro lado del teléfono, así que no es un sello de garantía, sino una pista más para decidir si coger el teléfono. Vamos a ver qué dice la propia Policía Local al respecto en el siguiente apartado. ¿Garantiza el +400 que la llamada es legítima? No.
La propia Policía Local de Puente Genil ha salido al paso para dejarlo claro tras este caso. «Una llamada que comience por el prefijo +400 no garantiza que sea legítima. Los delincuentes pueden aprovechar esta numeración para intentar engañarte», insisten las autoridades municipales, que piden verificar siempre la identidad de quien llama antes de facilitar cualquier dato. El aviso incide en un punto que suele pasarse por alto: ver un número reconocible en la pantalla transmite una confianza que no siempre está justificada. «No te fíes únicamente del número que aparece en la pantalla: puede utilizarse para generar una falsa sensación de confianza», añaden desde el cuerpo policial, que recomienda colgar y contactar con la empresa por sus canales oficiales ante cualquier duda. Es un consejo sencillo, pero marca la diferencia entre colgar a tiempo o acabar dando datos que no deberías compartir por teléfono.
Cómo funciona el vishing que suplantó a Iberdrola La técnica empleada en este caso tiene nombre propio: vishing, el fraude telefónico que busca suplantar a empresas conocidas para ganarse la confianza de la víctima. Así lo define la propia Policía Local, que explica que se trata de «estafadores que utilizan técnicas de vishing (fraude telefónico) para suplantar la identidad de empresas conocidas y ganarse la confianza de sus víctimas». Compañías eléctricas como Iberdrola son objetivos frecuentes de este tipo de fraude porque gestionan pagos recurrentes y los usuarios están acostumbrados a recibir llamadas suyas por gestiones de facturación o avisos técnicos. Esa familiaridad es precisamente lo que explotan los delincuentes para pedir contraseñas, códigos de verificación o datos de tarjetas sin levantar sospechas de inmediato.
Y es que el vishing no necesita sofisticación técnica: le basta con un guion convincente y, ahora, con un prefijo que suena oficial. Qué hacer si te piden datos bancarios por teléfono La recomendación de la Policía Local pasa por desconfiar de cualquier llamada inesperada que solicite información personal o financiera. No hay que facilitar contraseñas, códigos de verificación ni datos de tarjetas por teléfono bajo ningún concepto, por mucho que quien llama se muestre convincente o utilice el nombre de una empresa conocida. Tampoco es buena idea devolver la llamada al mismo número ni facilitar información para «verificar la identidad» si es el propio interlocutor quien lo pide, un truco habitual en este tipo de fraudes.
Si surge la mínima duda sobre la identidad de quien llama, lo más seguro es colgar y contactar directamente con la empresa a través de sus canales oficiales, nunca devolviendo la llamada al número que ha aparecido en pantalla. Y si ya se han facilitado datos bancarios, la recomendación es tajante: hay que contactar de inmediato con el banco para bloquear posibles operaciones fraudulentas, señala la Policía Local, que además pide denunciar lo ocurrido para dejar constancia del intento de fraude.