El Gobierno de Nicaragua cuenta con los recursos financieros necesarios para sostener el congelamiento en los precios de los hidrocarburos y el gas licuado de cocinar durante el resto de 2026 y durante el 2027, garantizando un escudo económico frente a las variaciones del mercado internacional. Así lo confirmó en una entrevista en el programa Informe Pastrán, el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Ovidio Reyes, al explicar que la solidez de las finanzas públicas, respaldada por siete años consecutivos de superávit fiscal y una planificación presupuestaria prudente, permite absorber los incrementos internacionales sin afectar el bolsillo de las familias ni la estructura de costos de las empresas locales. - Te puede interesar: Banco Central de Nicaragua destaca autosuficiencia económica enfocada en sostenibilidad y erradicación de la pobreza “Nosotros estamos en capacidad de cubrir este año y, con los precios y cómo va evolucionando la situación y esta dinámica, podemos cubrirlo el siguiente año”, reiteró Reyes. Asimismo, acotó que la capacidad de mantener los costos será siempre y cuando los precios no alcancen niveles extremos de 140 o 150 dólares por barril de petróleo. Un colchón financiero frente a la volatilidad externa Explicó que, para mantener la estabilidad económica, la formulación del Presupuesto General de la República se realiza de forma conjunta entre el BCN y el Ministerio de Hacienda con un horizonte de proyección a cinco años.
Dijo, que como parte de esa planificación se contemplan proyecciones macroeconómicas para el ciclo 2026-2027. En ese sentido, se estima que el Producto Interno Bruto (PIB) crezca entre 3.5 % y 4.5 % para 2026, y de alrededor de 3.7 % para 2027. La inflación se proyecta mantenerse controlada a niveles bajos y estables, cercano al 3 %, y se fijó en 97 dólares como precio de referencia del barril de petróleo. - Te puede interesar:La deuda pública de Nicaragua pasó 68% al 48% en los últimos diez años El jerarca del banco precisó que, trabajar con esta cifra de referencia permite actuar con cautela ante el convulso entorno geopolítico global. “Si baja, pues es mejor; habría ahorro en la factura. Pero si lo hacemos muy bajo, queriendo ser optimistas, nos podemos quedar cortos”, indicó.
Mientras las cotizaciones promedio se mantengan en los rangos proyectados (incluso con picos temporales superiores a los 100 dólares), el Estado mantendrá el subsidio estatal, reservando ajustes únicamente si el barril alcanzara niveles extremos e imprevistos de 140 o 150 dólares. “Esos números ya se vuelven inimaginables, pero si se mantienen en los montos que han estado ahora, como este de 97, pronto una que otra vez sube más de 100, pero después baja a 80 y vuelve a subir a 97… estaríamos también en capacidad de poder continuar en esta política”, reiteró Reyes. Ventaja competitiva en la región El titular del BCN marcó un claro contraste entre la estabilidad que registra Nicaragua y la coyuntura del resto de países centroamericanos, donde en las últimas semanas las familias han enfrentado fuertes incrementos en los combustibles. Con esta política, el país reafirma su modelo de previsión macroeconómica, utilizando las reservas y los ahorros fiscales acumulados como un mecanismo de amortiguación directa que protege el consumo del hogar y la competitividad productiva del país.