El periodista estadounidense Tucker Carlson cuestionó la actuación de las autoridades francesas ante las protestas en el país en un video publicado el 22 de octubre. Según Carlson, el Estado francés dispone de los recursos tecnológicos, el personal y la capacidad necesarios para contener este tipo de movilizaciones desde sus primeras etapas, pero no habría actuado con la determinación suficiente. Carlson también mencionó al presidente francés , Emmanuel Macron , y afirmó que se encontraba en un concierto de Céline Dion mientras cientos de miles de personas se congregaban en el centro de la capital. "Medio millón de personas se reunieron en el centro de París, indignadas, y las autoridades sabían que esto iba a suceder", declaró el comunicador, apuntando a por qué el Gobierno permitió que la situación llegara a ese punto. "Impotencia y debilidad": ¿Puede Macron frenar una ola de protestas que ya desborda a Francia? (VIDEOS) En su intervención, Carlson vinculó las protestas con lo que considera un deterioro prolongado del país europeo. "Lo que están viendo ahora probablemente sea la expresión más evidente de lo que ha estado ocurriendo durante décadas: la implosión de una nación bajo la supervisión de sus propias autoridades ", expresó. Además, criticó el estado de los espacios urbanos franceses y relacionó los grafitis y el desorden con una pérdida progresiva del control institucional.
El reportero recurrió a la teoría de las ventanas rotas, según la cual las señales visibles de desorden pueden favorecer nuevas conductas incívicas. "Las ciudades funcionales, como Tokio, Moscú o Abu Dabi —por mencionar algunas, porque hay muchas—, y Singapur, no permiten eso. Francia sí lo permite, y lo hace de manera reiterada", sostuvo Carlson, quien responsabilizó a sucesivos dirigentes franceses de la degradación del espacio público. El periodista concluyó que la falta de respuesta de las autoridades ante ese deterioro del orden público podría ser consecuencia de décadas de decisiones políticas y no un hecho aislado. Las declaraciones se producen en un contexto de tensiones sociales y movilizaciones en Francia, donde las protestas han girado en torno a cuestiones como las reformas económicas, las condiciones laborales, el poder adquisitivo y el descontento con el Gobierno.