Mejorar la imagen respecto al partido de Badalona era imperativo para el Barça que puso orgullo para salir vencedor de la visita a la pista del Armani Milán (81-89). Es el cuatro triunfo en Euroliga de los azulgrana, que no acusaron la baja de Brizuela y supieron explotar su mayor consistencia respecto a un rival frágil que sólo ha ganado un partido en competición continental y parece tener a su técnico, Peppe Poeta, en la cuerda floja. Fue, pues, un Armani prosaico que no encontró referentes más allá de Jason Burnell (15) mientras el Barça contó con un fiable Kevin Punter (17) y un Tyrese Martin (14) en buena línea. El acierto en el tiro y cierta ausencia de tensión defensiva marcaron el arranque, con un Barça decidido a escaparse gracias a triples de Joel Parra desde la esquina y las rápidas transiciones acabadas por Tyrese Martin.
Tras el 7-14 y un tiempo muerto de Poeta, el Armani Milán reaccionó gracias a triples de Peters y Booker, que dieron aire y algo de alivio a una grada no muy poblada, por cierto. El segundo cuarto empezó con intercambio de triples pero luego perdió fluidez el juego, con los locales enfrascados en protestas y frustración por errores en el tiro. El Barça lo aprovechó con una pequeña racha culminada con un ‘alley oop’ de Nkamhoua y un triple de Umude (29-37) pero los lombardos lograron centrarse para volver a entrar en partido, ahora con un triple de Matthews y algunas canastas remontando línea de fondo. Al descanso se llegó con un inquietante 40-44 tras una suspensión a media distancia de Leandro Bolmaro.
El Barça supo controlar a Moses Wright cerca del aro en la reanudación aunque los milaneses se pusieron a dos tras un triple de RJ Cole (45-47). Canastas triples de Punter y Justin Robinson elevaron de nuevo el tono en ataque, a lo que se unió otro triple de Umude y unas canastas de Nebo que situaron un +14 inspirador (52-66) para provocar el tiempo muerto local y los primeros abucheos de la afición local. El Barça tenía encarada la sentencia pero una serie de errores unidos a una antideportiva de Nkamhoua provocaron que el Armani se metiera en partido (64-68) antes de un triple sobre la bocina final de Gibson (64-72). Burnell fue el único recurso de esperanza del Armani y el protagonista de los últimos coletazos en el último cuarto.
Un triple suyo puso el 69-73 a 8 minutos del final. Un tres más uno de Punter, aderezado luego con otra suspensión, encarrilló definitivamente el triunfo culé, confirmado por cuatro puntos de Gibson. La afición milanesa empezó a abandonar el Forum en medio de abucheos en un momento de administración del ritmo por parte del Barça.