14 meses de un plan que contempla su implementación en los principales centros urbanos de EE.UU. La militarización de Washington comenzó como un experimento social de represión en el contexto del régimen Trump. Desde entonces, tropas de choque y agentes de dudosa procedencia brutalizan a propios y extraños. Agosto, 2025.
El ocupante de la Casa Blanca afirma que una supuesta “Ola del crimen” asedia sus dominios. Este es el mismo individuo que incitó la insurrección y asalto al capitolio en 2021. A pesar de carecer de una justificación real, la ocupación de la capital estadounidense continúa de esta manera visual, pero al mismo tiempo, en un desperdicio y despilfarro del erario público, pues son los contribuyentes los que al final de día terminan pagando por tropas alojadas en hoteles de lujo. Una rotación de hasta 5000 efectivos de la Guardia Nacional.
Otros miles de agentes desplegados en las áreas metropolitanas secuestrando trabajadores y escolares. A resultas, casi una docena de muertos, 16 mil detenidos. La ciudad se asemeja a una cárcel. El pasado noviembre, un juez declaró ilegal la ocupación de la capital, argumentando que las acciones de Trump interfieren con las funciones de seguridad.
No obstante, el régimen persiste y extiende su red de control social-colonial., por encima de los ciudadanos, la ley y la Constitución. Marcelo Ali Sánchez, Washington. hjb/rba