En una declaración publicada en su sitio web, el PCI manifestó preocupación por las presiones de la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre distintos países para que modifiquen su posición tradicional de rechazo a la política de Washington hacia la isla. Señaló que el “objetivo claro y explícito de este endurecimiento del bloqueo y del asedio petrolero que impide el abastecimiento energético de la isla es derribar el socialismo y la Revolución cubanos, que desde 1959 representan un desafío permanente al imperialismo estadounidense, a solo 90 millas de sus costas”. La organización política advirtió que esas gestiones podrían influir en la decisión del Gobierno italiano y exhortó a las fuerzas democráticas, antifascistas y a las asociaciones solidarias a reclamar una postura firme contra el bloqueo. El comunicado anunció además la adhesión del PCI a las movilizaciones de solidaridad con Cuba convocadas en varias ciudades italianas para el 27 de octubre, víspera de la votación prevista en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Según el partido, el endurecimiento de las medidas coercitivas unilaterales y las restricciones al suministro de petróleo buscan aumentar la presión económica sobre la isla y provocar un cambio en su sistema político. La declaración también denuncia obstáculos a las remesas, los viajes de ciudadanos estadounidenses a Cuba y las operaciones comerciales y financieras con terceros países. El PCI criticó asimismo la inclusión de Cuba en la espuria lista estadounidense de países patrocinadores del terrorismo, medida que dificulta las transacciones internacionales y agrava los efectos del cerco económico. Asimismo, defendió la cooperación médica cubana y destacó, como ejemplo de ella, la labor de sus brigadas médicas en Calabria, donde, según señaló, han contribuido a sostener un sistema sanitario afectado por graves dificultades.
Recordó que la Asamblea General de la ONU reclama desde 1992 el fin del bloqueo mediante resoluciones respaldadas de manera abrumadora por los Estados miembros, y sostuvo que esa política vulnera el derecho internacional al intentar someter a un país soberano mediante la coerción económica. La declaración concluye con un llamamiento a defender la autodeterminación del pueblo cubano y rechazar las injerencias externas, bajo la consigna de poner fin al bloqueo y al asedio energético contra la isla. Los días 27 y 28 de octubre, la Asamblea General de la ONU, en su sede de Nueva York, examinará la resolución titulada Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba. las/mml