'Wildwood' es una maravilla casi perfecta que reivindica el arte sacando pecho ante la IA. Lo nuevo de Laika marca un antes y un después en la historia de la animación

'Wildwood' es una maravilla casi perfecta que reivindica el arte sacando pecho ante la IA. Lo nuevo de Laika marca un antes y un después en la historia de la animación

Cuando en 1898 dos directores americanos crearon el primer cortometraje de stop-motion (actualmente perdido), 'The Humpty Dumpty Circus', nadie imaginó que la invención podría llegar a las cotas de grandeza de 'Wildwood'. Y es que lo nuevo de Laika no es una simple película: es un punto clave en la historia de la animación, un antes y un después, una cima técnica imposible de superar y que convierte cada uno de sus 132 minutos en una obra audiovisual prácticamente perfecta. Sí, quizá podáis intuir entre líneas que me ha encantado. Fotograma a fotograma Vivimos en tiempos de Inteligencia Artificial, gente que se hace llamar "artista" por pedirle a una máquina que genere un vídeo y una depreciación absoluta de la artesanía.

Son momentos grises repletos de mediocridad en los que Laika, como un faro en el horizonte, ha dado un puñetazo en la mesa demostrando el poder del arte, el valor de lo humano , la gloria impensable a la que podemos llegar si confiamos en nosotros mismos en lugar de subyugarnos a ChatGPT. 'Wildwood' es, casi sin quererlo, una puñalada contra la IA imposible de contrarrestar: durante el último lustro, un equipo de decenas de personas han utilizado su magia para mover plano a plano 231 muñecos en un total de 136 escenarios diferentes con una perfección tal que, salvo algunos momentos concretos, es prácticamente indistinguible del cine de animación más tradicional. En particular, el tercer acto dejaría anonadado a cualquiera: cientos de muñecos moviéndose a la vez, de manera acompasada , sin dejar nada a la improvisación en una violenta batalla. Solo de pensarlo se hace abrumador, imposible, absolutamente demente... y magistral. En Espinof De Tim Burton al estudio Aardman: 8 películas de animación stop-motion que son auténticas joyas y las puedes ver en streaming A Laika no le quedaba nada que demostrar tras 'Coraline' , 'El alucinante mundo de Norman' , 'Los Boxtrolls' , 'Kubo y las dos cuerdas mágicas' y 'Mr.

Link: El origen perdido' , pero, pese a todo, se han superado a sí mismos buscando la sublimación del stop-motion y haciendo posible lo imposible . Se necesita mucha valentía para hacer algo como 'Wildwood', y es probable que nunca volvamos a ver nada ni tan siquiera lejanamente parecido. Pero existe, y es motivo más que suficiente para sonreír de oreja a oreja y pensar que, qué demonios, no todo está perdido. Los soñadores siguen vivos.

Era perra y se llamaba Laika Siendo totalmente honesto, aunque la barbaridad visual me llevó en volandas, debo reconocer que emocionalmente no terminé de engancharme del todo a 'Wildwood', que a ratos consigue replicar la épica de 'El señor de los anillos' (no, no estoy exagerando) pero en otros, los de descubrimiento del mundo fantástico, se queda en un remedo de los tópicos narrativos de 'Las Crónicas de Narnia' o 'Alicia en el País de las Maravillas' . De hecho, creo que a la evolución de Prue y Curtis le falta un toque para redondearla del todo , y es donde se nota más que el material original no da más de sí. No son errores graves, pero sí que chocan cuando todo lo demás es tan apabullante todo el rato. La ambición de 'Wildwood' es mucha, pero logra cumplir con ella y dejarnos satisfechos, mostrándonos su completo y vasto mundo de manera efectiva y rápida, pero sin renunciar a la complejidad y la intensidad propias de esta historia gigantesca.

Es más: se aleja de ser una película pensada para niños y abraza claramente a los siempre olvidados adolescentes, a los que ofrece violencia, relaciones complejas y batallas épicas dejando a un lado la moraleja fácil. Laika no tiene (gracias al dinero de Nike, todo sea dicho) ningún temor a hacer exactamente lo que le da la gana sin injerencias externas ni a que el público no responda como espera. Porque 'Wildwood' es una apuesta desesperada, una película de proporciones y ambiciones desmesuradas que cumple con casi todo lo que se propone. Un auténtico regalo para los fans de la animación que se antoja como una rosa en el desierto: su belleza nos hace olvidar por un momento que no tenemos salvación, y soñar con que, qué demonios quizá sí .

Solo necesitamos muchos más locos como Travis Knight y el resto de Laika. En Espinof | 100 años de Ray Harryhausen: los 14 mejores monstruos del maestro del stop-motion En Espinof | Las mejores películas de 2026

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