En una declaración conjunta presentada el viernes por el representante permanente adjunto de Irán ante la ONU, Qolamhosein Darzi, durante el 81.º período de sesiones de la Primera Comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU), doce países condenaron cualquier ataque o amenaza de ataque contra instalaciones nucleares sometidas a las salvaguardias de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) y designadas para fines pacíficos. Los países firmantes son Irán, Rusia, China, Bielorrusia, Burkina Faso, Cuba, Eritrea, Nicaragua, Níger, Pakistán, Tayikistán y Zimbabue, según la declaración. En la declaración, los firmantes subrayaron que los ataques contra instalaciones nucleares contravienen los principios de la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional y el Estatuto de la AIEA, además de ser incompatibles con los objetivos del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP). Irán ante AIEA: Ataques a instalaciones nucleares deben condenarse | HISPANTV Irán alarmó que la normalización de ataques contra las instalaciones nucleares debilita la credibilidad del sistema de salvaguardias del AIEA.
Asimismo, advirtieron de que este tipo de acciones pone en peligro la seguridad nuclear y debilita la credibilidad del sistema internacional de salvaguardias y del régimen mundial de no proliferación. Los países también alertaron de las graves consecuencias que podría provocar un ataque contra instalaciones nucleares, incluida la liberación de materiales radiactivos, con riesgos para la población civil y el medioambiente, incluso más allá de las fronteras del país afectado. La declaración señaló que el silencio ante estos ataques socava las normas internacionales y debilita la confianza en el orden jurídico internacional, además de aumentar el riesgo de que este tipo de acciones se normalice. Irán a ONU: silencio ante agresión de EEUU es peligroso Por ello, los doce países instaron a todos los Estados miembros de la ONU a mantener una postura firme y unificada contra cualquier ataque o amenaza contra instalaciones nucleares de uso pacífico, así como a defender la integridad del sistema de salvaguardias de la AIEA y fortalecer la seguridad nuclear y la cooperación internacional.
Ningún Estado puede reescribir TNP para socavar el derecho iraní a la energía nuclear En su intervención ante la Asamblea General de la ONU, Darzi rechazó la presión occidental, afirmando que el artículo IV del TNP garantiza a todos los Estados partes el derecho a desarrollar energía nuclear con fines pacíficos, incluido el ciclo completo del combustible nuclear. “Estados Unidos pretende negarle ese derecho a Irán mientras afirma defender el Tratado”, declaró Darzi, destacando que “ningún Estado puede reescribir unilateralmente el Tratado ni imponer su propio veto político”. El enviado iraní formuló graves acusaciones contra Washington y Tel Aviv, afirmando que habían lanzado dos “guerras de agresión” distintas contra Irán en 2025 y 2026. Fundamentalmente, señaló que estos ataques militares tenían como objetivo específico instalaciones nucleares que estaban bajo las estrictas medidas de seguridad y vigilancia del la AIEA. En este sentido, cuestionó la falta de condena por parte de los órganos de la AIEA y del Consejo de Seguridad de la ONU a los ataques contra instalaciones nucleares pacíficas iraníes.
Denunció la hipocresía “flagrante” del sistema internacional por presionar a la víctima de la agresión militar mientras permite que los agresores eludan la rendición de cuentas. Irán exige informes profesionales e imparciales de la AIEA Además, insistió en que los informes de la AIEA deben basarse en hechos y criterios técnicos y profesionales, y mantenerse al margen de cualquier influencia política. Irán insta a AIEA a acabar con el doble rasero y resistir la politización El funcionario iraní defendió el derecho inalienable de todos los Estados miembros del TNP a investigar, producir y utilizar energía nuclear con fines pacíficos, incluido el desarrollo de capacidades nacionales en el ciclo del combustible nuclear, de conformidad con sus obligaciones internacionales. Criticó que algunos países utilicen las preocupaciones relacionadas con la proliferación nuclear como instrumento de presión política para impedir que otros Estados desarrollen esta tecnología.
Darzi sostuvo que la aplicación selectiva de las normas de no proliferación perjudica la credibilidad del sistema internacional y denunció lo que describió como un doble rasero respecto al programa nuclear de Irán y al de Israel. En relación con las inspecciones, señaló que Irán no ha abandonado formalmente sus obligaciones de salvaguardias, pero advirtió de que las condiciones de seguridad derivadas de los ataques militares han afectado a las posibilidades de realizar verificaciones sobre el terreno. “La responsabilidad de esas circunstancias recae en los agresores, no en Irán”, afirmó. El representante iraní afirmó que Teherán continuará cooperando con la AIEA en la medida en que las circunstancias lo permitan, sin poner en riesgo la seguridad de las personas, las instalaciones ni los inspectores del organismo. Estados Unidos e Israel atacaron a Irán en dos ocasiones, en junio de 2025 y el 28 de febrero, en medio de las negociaciones indirectas entre Teherán y Washington.
Además de instalaciones militares y civiles, incluidos hospitales y escuelas, los agresores atacaron en ambas guerras instalaciones nucleares iraníes destinadas a fines pacíficos y sometidas a salvaguardias, ante el silencio de la comunidad internacional y de la AIEA. Irán denuncia el doble rasero de EEUU sobre la tecnología nuclear nht/tmv