La ‘muerte’ de los coches de combustión en 2035 queda en pausa: la UE vota para que puedan seguir vendiéndose durante mucho más tiempo

La ‘muerte’ de los coches de combustión en 2035 queda en pausa: la UE vota para que puedan seguir vendiéndose durante mucho más tiempo

Coches Eléctricos La ‘muerte’ de los coches de combustión en 2035 queda en pausa: la UE vota para que puedan seguir vendiéndose durante mucho más tiempo Dos comisiones del Parlamento Europeo aprueban flexibilizar los límites de CO2 para 2035. Los fabricantes podrían seguir vendiendo coches de combustión e híbridos. La prohibición de vender coches de combustión más allá de 2035 queda oficialmente en el aire. Alberto Pérez 23/10/2026 21:00 Actualizado a 23/10/2026 21:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora La prohibición de vender coches nuevos de gasolina y diésel en Europa a partir de 2035 está cada vez más cerca de sufrir una modificación importante. Después de meses de negociaciones entre los principales países fabricantes de automóviles y las instituciones comunitarias, el Parlamento Europeo acaba de dar un primer paso para flexibilizar la normativa. Dos de sus comisiones parlamentarias han votado a favor de rebajar las exigencias de reducción de emisiones, lo que permitiría mantener la comercialización de determinados vehículos de combustión e híbridos después de la fecha inicialmente prevista.

La votación tuvo lugar el jueves 22 de octubre y supone el primer respaldo parlamentario a un acuerdo alcanzado esta misma semana entre los negociadores del Partido Popular Europeo (PPE), los socialdemócratas (S&D) y los liberales de Renew Europe. Sin embargo, conviene aclarar que todavía no se ha aprobado ninguna modificación definitiva. El texto deberá superar nuevas votaciones en el Parlamento Europeo y, posteriormente, alcanzar un acuerdo con los Estados miembros antes de convertirse en legislación. Europa podría reducir el límite de emisiones incluso por debajo del 90% si la marca cumple con las excepciones.

Europa propone reducir las emisiones un 95% en lugar del 100% La normativa actualmente vigente establece que las emisiones medias de CO2 de los turismos nuevos vendidos en la Unión Europea deberán reducirse un 100% en 2035 respecto a los niveles de 2021. En la práctica, esto impediría comercializar automóviles nuevos convencionales de gasolina o diésel, aunque no afectaría a los vehículos matriculados hasta entonces. El nuevo compromiso respaldado por las comisiones de Industria y Transporte propone reducir ese objetivo al 95%. Además, contempla una flexibilidad adicional de 7,5 puntos porcentuales para los fabricantes que utilicen acero producido en Europa mediante procesos de bajas emisiones.

De aplicarse esta compensación, la reducción exigida podría situarse en el 87,5% respecto a 2021. Esta fórmula dejaría cierto margen para seguir comercializando vehículos con motor de combustión, incluidos algunos híbridos, siempre dentro de los límites medios de emisiones que deban cumplir los fabricantes. No supondría, por tanto, una autorización ilimitada para continuar vendiendo cualquier automóvil de gasolina o diésel después de 2035. La propuesta también presenta diferencias respecto a la posición defendida recientemente por Alemania y Francia.

Ambos gobiernos habían planteado reducir las emisiones un 90% respecto a 2021, sin exigir compensaciones por el 10% restante. El compromiso parlamentario mantiene un objetivo inicial más exigente, aunque introduce cierta flexibilidad vinculada al uso de materiales de menor impacto ambiental. Aunque con excepciones, los coches de gasolina o híbridos podrán seguir vendiéndose dentro de una década. Primer respaldo parlamentario, pero todavía quedan votaciones importantes Los resultados de las primeras votaciones reflejan que existe una mayoría favorable a revisar la normativa.

En la Comisión de Industria, Investigación y Energía, el texto recibió 49 votos a favor, 27 en contra y cinco abstenciones. Por su parte, la Comisión de Transportes y Turismo lo respaldó con 27 votos favorables, 18 contrarios y una abstención. Los representantes del PPE, S&D y Renew Europe apoyaron mayoritariamente el compromiso. Jens Gieseke , portavoz de Transportes del PPE, defendió que los fabricantes necesitan mayor flexibilidad y seguridad jurídica para afrontar la transformación de la industria, mantener las inversiones y proteger el empleo europeo.

Sin embargo, la propuesta también ha recibido críticas. El eurodiputado de Los Verdes, Michael Bloss , considera que suavizar las exigencias podría ralentizar la transición hacia el coche eléctrico. Desde su perspectiva, la prioridad debería ser acelerar la producción europea de baterías, ampliar la infraestructura de recarga y reforzar la competitividad de los fabricantes comunitarios. En un primer encuento, el Parlamento Europeo ha votado favorablemente a que los coches de gasolina sigan vivos.

El siguiente paso será la votación de la Comisión de Medio Ambiente, prevista para principios de noviembre. Posteriormente, el pleno del Parlamento Europeo deberá fijar su posición, previsiblemente en diciembre. Incluso si la propuesta supera estos trámites, todavía será necesario negociar el texto definitivo con los gobiernos de los Estados miembros. Por tanto, el objetivo de emisiones cero para los coches nuevos en 2035 continúa legalmente vigente.

Lo que ha cambiado es que la posibilidad de flexibilizarlo ya cuenta con un primer respaldo formal dentro del Parlamento Europeo, un avance significativo en un debate que podría modificar el futuro de los motores de combustión en el continente. Temas Coches Eléctricos

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