Moderna y Merck enfrentan dudas de inversionistas pese a los avances de su vacuna contra el melanoma

Moderna y Merck enfrentan dudas de inversionistas pese a los avances de su vacuna contra el melanoma

Bloomberg — Los datos filtrados del tan esperado ensayo clínico de la vacuna contra el melanoma de Moderna Inc. (MRNA) y Merck & Co. (MRK) han generado una inusual discrepancia entre los médicos, que celebraron sus resultados, y Wall Street, donde se produjo una venta masiva de acciones. Normalmente, los resultados de este tipo de ensayos clínicos decisivos son binarios: médicos, pacientes e inversores descubren si un nuevo medicamento marcará una diferencia significativa en la vida de las personas y llegan a la misma conclusión. En cambio, a medida que se filtraban en las redes sociales informes sobre los resultados de la vacuna contra el melanoma, días antes de la presentación cuidadosamente preparada que tenía previsto ofrecer ante miles de oncólogos reunidos en Madrid con motivo del congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica, esas realidades divergieron. La vacuna personalizada contra el cáncer desarrollada por Moderna y Merck ayudó claramente a los pacientes, reduciendo en un 42% la probabilidad de que sus tumores reaparecieran tras su extirpación quirúrgica y previniendo su diseminación a distancia en un 38%.

Sin embargo, las acciones de ambas farmacéuticas cayeron, y la caída de Moderna alcanzó niveles récord durante la sesión bursátil de este jueves. Los resultados suponen un gran avance para el melanoma, uno de los tipos de cáncer más comunes, y podrían constituir una nueva y potente herramienta para tratar numerosas formas operables de la enfermedad. La vacuna podría ayudar a muchos miles de personas con melanoma que presentan un alto riesgo de recidiva. Este tipo de resultados suelen sentar las bases para la aprobación de nuevos medicamentos, y los médicos acogieron con satisfacción los hallazgos. “Estoy bastante impresionado”, aseguró Michael Postow, especialista en melanoma del Memorial Sloan Kettering Cancer Center y uno de los investigadores.

Los beneficios podrían incrementar con el tiempo, señaló. “Es probable que, hasta ahora, no hayamos visto el efecto terapéutico completo de todo esto”. Incluso tras la caída de este jueves, las acciones de Moderna siguen estando muy por encima del nivel en el que se encontraban antes de que la compañías anunciara en agosto que la vacuna era eficaz, sin presentar el conjunto completo de datos. Wall Street, no obstante, ha revisado a la baja algunas de sus expectativas más optimistas respecto a la empresa biotecnológica tras la publicación de esta semana. Había descontado la idea de que la vacuna fuera el punto de partida de una línea oncológica más amplia que Moderna ha estado tratando de desarrollar, y que algún día podría incluir tratamientos similares para el cáncer de pulmón, de vejiga y otros tipos de cáncer.

Los datos limitados han suscitado ciertas dudas sobre lo difícil que resultaría ello, al mostrar que la capacidad para prevenir la diseminación a distancia podría no ser tan sólida como se esperaba. La información disponible no ha infundido confianza en algunos inversionistas de Moderna, que apostaban por el giro de la empresa tras la Covid-19 para convertirse en una importante empresa dedicada al cáncer. “Aunque la aprobación parece probable, el éxito comercial es mucho menos seguro”, escribió Trung Huynh, analista de RBC Capital Markets, en una nota dirigida a los inversionistas. Los datos plantean “cuestiones fundamentales” sobre la propuesta de valor de la vacuna en comparación con el tratamiento de referencia actual, que ofrece beneficios similares a un coste potencialmente mucho menor, señaló. El éxito de la vacuna contra el melanoma también someterá a Moderna y Merck a la presión de completar los ensayos en otros tipos de cáncer, incluso cuando surgen dudas sobre las ventas a corto plazo y el mercado potencialmente más amplio para dicha tecnología. “Se trata de una forma extraordinariamente compleja y potencialmente costosa de fabricar fármacos”, afirmó Lennard Lee, profesor asociado de la Universidad de Oxford. “La logística podría hacer que Amazon pareciera sencilla”.

Todos los pacientes del estudio recibieron además Keytruda, el fármaco oncológico más vendido de Merck, lo que convierte a las vacunas personalizadas diseñadas para cada paciente en una terapia complementaria. Los beneficios adicionales, junto con la ausencia de efectos secundarios graves, podrían convencer a más pacientes de optar por este tratamiento, señaló Sekwon Jang, director de investigación y terapias contra el melanoma e investigador clínico del Inova Schar Cancer Institute, en el norte de Virginia. “Con esta combinación, creo que la relación riesgo-beneficio es, de hecho, mucho más favorable”, explicó Jang. “Espero que más pacientes míos opten por recibir este tratamiento combinado”, agregó, si finalmente se aprueba. No obstante, los inversionistas ya esperaban resultados sólidos después de que las empresas emitieran un comunicado de prensa en agosto en el que se indicaba que el estudio había tenido éxito, y algo más. Esa noticia avivó las expectativas respecto al uso de la tecnología de ARNm de Moderna, diseñada para permitir a los médicos preparar el sistema inmunitario para detectar y destruir invasores extraños y otras amenazas, incluidas las células tumorales.

Luego de décadas con resultados decepcionantes, estos hallazgos podrían suponer un real avance en el desarrollo de una vacuna contra el cáncer dirigida a los tumores sólidos. Aun así, los detalles de los resultados del estudio todavía no se han presentado en su totalidad a los médicos ni a los inversionistas, y se necesitan para evaluar su potencial y validar sus expectativas. Los resultados serán presentados este sábado en Madrid, donde un grupo más amplio de oncólogos evaluará los hallazgos. -Con la colaboración de Madison Muller. Lea más en Bloomberg

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