Encender la tele y encontrar una pantalla negra donde debería estar la película es uno de los fallos más desconcertantes del salón. Su causa más frecuente tiene que ver con el protocolo HDCP 2.2, un sistema de protección que decide si tu equipo puede reproducir la señal. Te contamos dónde falla y cómo solucionarlo. Nuestra Smart TV necesita de varias tecnologías para poder funcionar como esperamos de ella.
De entre todas ellas, hay una que destaca por encima del resto, y recibe el nombre de HDCP. Es un sistema de protección de copia que viaja junto a la señal de vídeo por el cable HDMI, y cuyo cometido es impedir que el contenido pueda interceptarse durante el recorrido hasta la pantalla. La versión 2.2 es la que exige el contenido 4K: para ver Netflix en 4K, por ejemplo, no basta con que el panel tenga esa resolución, sino que todo el camino debe soportar la misma versión del protocolo. El principal problema es que la versión del HDCP se verifica en todos los pasos que intervienen en este proceso.
La fuente que emite, el receptor de sonido por el que pasa la imagen y hasta el cable HDMI que compres tienen que soportar la versión 2.2. Basta un único enlace con la 1.4 para que la pantalla se quede negra y sin imagen. Y esta es la razón por la que tu Smart TV no muestra el contenido de la pantalla. Qué es el HDCP 2.2 El acrónimo corresponde a High-bandwidth Digital Content Protection, un protocolo de cifrado desarrollado por Intel que protege el contenido en su recorrido por el cable HDMI.
Existe en varias versiones: la 1.4 acompaña al Full HD, y la 2.2 es la que se exige para el contenido en 4K, tanto en las plataformas de streaming como en los discos UHD y las consolas. El motivo de que exista este protocolo obedece a cuestiones de seguridad. Las plataformas y los estudios de producción exigen a los fabricantes que la señal viaje cifrada del reproductor a la pantalla, de modo que no pueda copiarse a mitad de camino. Es decir, que el HDCP no protege tu tele: protege el contenido de quien lo emite.
Y si tu equipo no puede garantizar ese cifrado, simplemente no lo muestra. Normalmente, cuando tenemos problemas con la televisión, el motivo principal es que la Smart TV es antigua. Las primeras teles 4K, las de 2013 y 2014, montaban paneles de esa resolución, pero solo soportaban HDCP 1.4, porque la 2.2 no existía aún. Con una de ellas, el contenido 4K de hoy no se reproduce, por muy buena que sea la pantalla.
Por qué más puede fallar Otro de los culpables de que la pantalla se vea en negro es el equipo de sonido. Muchos receptores de AV y barras de sonido antiguas hacen pasar la imagen por dentro para extraer el audio, y si su paso de vídeo solo soporta HDCP 1.4, la cadena se rompe aunque la tele y el Fire TV sean modernos. Y quedan los dos enlaces más simples: el puerto y el cable. Muchos televisores solo tienen uno o dos puertos HDMI con HDCP 2.2, y conectar la fuente en el equivocado reproduce el problema.
Y un cable no preparado para el ancho de banda del 4K puede descifrar la señal a medias y provocar la pantalla negra o cortes intermitentes. Por tanto, son muchos los motivos que pueden provocar que no podamos acceder a la señal. Identificar bien todos ellos es fundamental para evitar problemas innecesarios con el contenido que queramos ver.