La Argentina de Javier Milei se convirtió en uno de los referentes de la disputa entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) y el senador Flávio Bolsonaro (PL) en la recta final de la segunda vuelta. En el debate de TV Globo, el viernes por la noche, a dos días de la votación del domingo, el país rioplatense volvió al centro de la discusión, esta vez como argumento sobre el rumbo de la economía brasileña. Lula fue el primero en mencionar a Milei durante el debate. En la ronda de preguntas sobre la región Sur, el presidente le preguntó a su adversario si pretendía ajustar el salario mínimo y las jubilaciones por encima de la inflación.
Dijo que Flávio “ha intentado mostrar que va a hacer un recorte drástico” y recordó que, en el debate de Band, le había preguntado si el senador había tomado prestada la “motosierra” de Milei, símbolo de los recortes de gastos del presidente argentino. “En la Argentina, la pobreza llegó al 40%, la gente está comiendo carne de burro y vos dijiste que querés un modelo igual al de Milei”, dijo Lula. El martes, Milei, aliado de Flávio, llamó “ladrón” a Lula, y el Gobierno brasileño acusó al presidente argentino de interferencia extranjera. Flávio defendió al mandatario argentino y atribuyó la situación del país a los gobiernos anteriores. Según él, Milei asumió con una inflación del 211% y las tasas de interés llegaron al 100%. “Allá en la Argentina, la izquierda gobernó durante 20 años.
Ustedes destruyeron la Argentina”, dijo el senador. Afirmó que hará “el mismo trabajo acá” y acusó a Lula de dejar a Brasil “quebrado”. En esa misma respuesta, sin embargo, prometió ajustar el salario mínimo y las jubilaciones por encima de la inflación y aseguró que no privatizará el Banco do Brasil, Caixa ni Petrobras. La Argentina volvió al debate en el bloque siguiente, cuando Flávio eligió el tema de la deuda pública.
Lula cuestionó por qué el espacio político de su adversario había aprobado la autonomía del Banco Central. Flávio respondió que la medida impide que un presidente reduzca las tasas de interés “de un plumazo” y mencionó al kirchnerismo. “Vos ibas a transformar a Brasil en lo que Cristina Kirchner y Alberto Fernández transformaron a la Argentina. Iban a dispararse las tasas de interés y la inflación”, dijo. En ambas ocasiones, el país vecino sirvió para encuadrar la discusión fiscal.
Lula vinculó a su adversario con recortes de gastos que tendrían un costo social y retomó el tema al interrogarlo sobre el Sistema Único de Salud (SUS), cuando le preguntó si la mejora de la atención sanitaria llegaría “con la motosierra”. Flávio respondió que los recortes serían contra la corrupción, la burocracia y los impuestos. El senador vinculó al Gobierno con un modelo de gasto público que, según él, llevaría a Brasil al escenario de tasas de interés e inflación que tenía la Argentina antes de Milei. Trump y la política exterior quedaron fuera del debate La política exterior quedó fuera del debate.
En el segundo y el tercer bloque, los candidatos eligieron seis de los diez temas presentados en pantalla: políticas sociales, deuda pública, SUS, endeudamiento de los brasileños, educación de jornada completa y recuperación de territorios. “Relaciones con Estados Unidos y China”, uno de los temas disponibles, no fue elegido por ninguno de los candidatos. Lo mismo ocurrió con medio ambiente, reformas e inteligencia artificial. Estados Unidos apareció principalmente en dos intervenciones de Lula, ambas dirigidas contra su adversario. La primera se refirió a los aranceles impuestos por el Gobierno de Donald Trump a los productos brasileños. “Cuando mi adversario estaba adulando a Trump para que gravara a Brasil, yo no estaba preocupado”, dijo Lula, quien mencionó la apertura de 700 nuevos mercados para las exportaciones. “Si Trump no quiere comprarle a Brasil, voy a vender en otros lugares”.
En la segunda intervención, al abordar la seguridad pública, el presidente afirmó que Flávio, al hablar de la lucha contra el narcotráfico, quiere “entregarle a Trump el control de acá”. Flávio no mencionó al mandatario estadounidense y su única referencia a Estados Unidos fue un estudio del FBI sobre maltrato animal. China, el principal socio comercial de Brasil, no fue mencionada por ninguno de los candidatos. Flávio habló de Brasil como garante de la seguridad alimentaria de otros países y de la atracción de centros de datos a la Zona Franca de Manaos, sin mencionar países específicos.
La política regional tampoco formó parte de la agenda. No hubo referencias al Mercosur ni a otros países vecinos, más allá de la Argentina. El tema más cercano fue el de las fronteras. Flávio afirmó que el Gobierno había “liberado las fronteras”, lo que, según él, permitió que siguieran activas las rutas del tráfico de armas y drogas.
El senador prometió un pacto con los gobernadores contra el crimen organizado y el uso de la Marina para fiscalizar el puerto de Paranaguá. Lula, al abordar la seguridad, propuso crear un ministerio para esa área después de la aprobación de la enmienda constitucional sobre seguridad pública.