Bloomberg — Frasers Group Plc informó que tomó el control de Hugo Boss AG, al elevar su participación al 50,08% y convertir a la marca alemana de indumentaria en una filial del imperio minorista del multimillonario británico Mike Ashley. Con una nueva compra de acciones de Boss, Frasers elevó su participación al 50,08%, informó la compañía británica en un comunicado el viernes. Frasers tenía previamente alrededor del 48%, luego de que una oferta pública inicial de adquisición no alcanzara su objetivo. La compañía británica, propietaria de Sports Direct, Flannels y House of Fraser, incrementó su participación en Boss durante los últimos meses y persistió en su búsqueda de una posición de control.
El mes pasado, Frasers reforzó su influencia sobre Boss cuando Michael Murray, director ejecutivo de la compañía alemana y yerno de Ashley, fue nombrado presidente del directorio. Frasers tiene fama de acumular participaciones en empresas minoristas europeas y luego buscar cambios, y ha ampliado progresivamente su participación en Boss desde que invirtió por primera vez en la marca en 2020. En junio, Frasers lanzó una oferta de adquisición de 38 euros por acción, aunque Boss recomendó a sus accionistas que no la aceptaran, al argumentar que el precio infravaloraba a la compañía. La firma alemana también puso fin anticipadamente a un programa de recompra de acciones, lo que eliminó una de las vías por las que Frasers podría haber elevado su participación por encima del 50% sin comprar acciones adicionales.
En la última operación, Frasers informó que adquirió otras 198.666 acciones de Boss al precio de la oferta anterior, por un total de 7,63 millones de euros (US$8,6 millones). Las acciones de Boss cerraron el viernes a 38,41 euros, lo que le otorgó a la compañía una capitalización bursátil de algo más de 2.600 millones de euros. Las ganancias de Boss se consolidarán en las cuentas de Frasers y la minorista alemana pasará a ser una filial, informó la compañía británica. Plan de recuperación Boss, conocida por sus trajes y ropa interior de alta gama, atraviesa un segundo plan de recuperación bajo la dirección ejecutiva de Daniel Grieder.
En los últimos años, Frasers ha ampliado su presencia en el segmento del lujo mediante la adquisición de participaciones en las marcas británicas Mulberry y Burberry, además de comprar en agosto la histórica cadena de tiendas departamentales de lujo Harvey Nichols, que se encontraba bajo administración concursal. Murray afirmó en septiembre que veía un “potencial significativo aún sin explotar” en Boss y señaló que su objetivo era crear “valor sostenible para todos los accionistas y las partes interesadas”. Ese mismo mes, Stephan Sturm dejó la presidencia del consejo de supervisión de Boss, después de que la compañía británica cuestionara reiteradamente su respaldo a él. El aumento de la participación de Frasers no implica cambios significativos en términos de influencia ni en las operaciones cotidianas de Boss, dijo por teléfono un portavoz de la compañía alemana.
Frasers declinó hacer comentarios sobre sus planes para la marca alemana más allá de lo informado en su comunicado. Lea más en Bloomberg.com