Si alguna vez has entrado en la configuración del router, es posible que hayas visto una opción llamada WMM. Esta aparece entre otros ajustes técnicos y no explica demasiado bien para qué sirve, pero desactivarla podría tener consecuencias importantes de cara al rendimiento de tu red inalámbrica, incluso aunque tengas fibra de alta velocidad. WMM son las siglas de wifi Multimedia, y es una tecnología que permite gestionar la prioridad del tráfico que circula por el wifi. Aunque su nombre pueda hacer pensar que solo sirve para mejorar la reproducción de vídeos, también influye en las llamadas, los juegos online y la velocidad que pueden alcanzar los dispositivos conectados.
Por eso, salvo que exista un motivo técnico concreto, lo recomendable es mantenerla activada. Qué es WMM y por qué importa para el wifi Para entender su función, hay que tener en cuenta que todos los dispositivos conectados a una misma red inalámbrica comparten un recurso limitado: el tiempo de transmisión por radio. Cuando un móvil reproduce una película en streaming, un ordenador descarga un archivo y otro dispositivo hace una videollamada, todos compiten por acceder al canal inalámbrico. El router debe gestionar esas transmisiones para que la comunicación sea lo más fluida posible.
Aquí entra en juego WMM, una tecnología relacionada con la calidad de servicio, conocida como QoS. Su función es clasificar el tráfico en distintas categorías y dar prioridad a determinados tipos de paquetes. Además, WMM distingue cuatro categorías: voz, vídeo, mejor esfuerzo y tráfico en segundo plano. De esta manera, las comunicaciones de voz y vídeo pueden tener preferencia frente a transferencias que toleran mejor las esperas.
Pero ojo, porque esto no quiere decir que el router reserve una cantidad fija de megas para Netflix o las videollamadas. Lo que hace realmente es gestionar mejor el acceso al canal inalámbrico cuando varios dispositivos quieren transmitir al mismo tiempo. El detalle que limita la velocidad máxima La importancia del WMM va más allá de las aplicaciones multimedia, ya que también está relacionado con las velocidades que pueden utilizar las redes wifi modernas. WMM es necesario para aprovechar las velocidades de transmisión de wifi 4 (802.11n) y estándares posteriores.
En determinadas configuraciones antiguas, desactivarlo puede limitar la velocidad máxima utilizable a 54 Mbps, muy por debajo de lo que permiten las tecnologías inalámbricas de hoy en día. Por eso, tener contratados 600 Mbps o 1 Gbps de fibra no garantiza que vayas a conseguir esas cifras por wifi. La velocidad real depende también del router, del dispositivo, de la banda utilizada, de la distancia y de las interferencias. Si WMM está desactivado, puedes estar desaprovechando parte de las capacidades de tu equipo, aunque el resto de la configuración sea correcta.
Cómo comprobar si WMM está activado Por suerte, la mayoría de los routers tienen esta función activada por defecto. Tanto es así que desactivarlo podría afectar al rendimiento y fiabilidad de determinados dispositivos que están conectados. Para comprobarlo, entra en el panel de administración del router desde un navegador. La dirección de acceso y las credenciales dependen del fabricante y del operador.
Una vez dentro, busca el apartado de configuración inalámbrica o wifi y revisa si aparece una opción denominada WMM, wifi Multimedia o QoS inalámbrica. La ubicación exacta cambia según el modelo. Algunos equipos ni siquiera permiten modificarla, ya que gestionan esta función automáticamente. Si encuentras la opción y está desactivada, lo mejor es volver a habilitarla, salvo que el fabricante o administrador de red indique lo contrario.
Si lo haces, tendrás que guardar los cambios y, posiblemente, hacer un reinicio de la conexión, si el equipo lo solicita.