2-1: La Real supera y aguanta al Levante y logra su cuarta victoria consecutiva en Liga

2-1: La Real supera y aguanta al Levante y logra su cuarta victoria consecutiva en Liga

La Real supera y aguanta al Levante y logra su cuarta victoria consecutiva en Liga REAL SOCIEDAD-LEVANTE Los txuri urdin fueron un torbellino ofensivo en la primera mitad y se marcharon por delante pero sin sentenciar, y en el segundo tiempo, con mucho menos ritmo y ocasiones, buscaron el control y la gestión Dan un zarpazo mayúsculo a la clasificación, con cinco puntos de renta sobre el sexto, que juega este lunes y siete sobre el séptimo Real Sociedad Final 2 1 Levante LaLiga EA Sports - Jornada 10 - 25/10/2026 18:30 CET Unai Valverde Periodista La Real ahora también parece saber ganar gestionando. Es la nueva versión añadida al libreto de Pellegrino Matarazzo. Los txuri urdin superaron ampliamente al Levante en una primera mitad de torbellino ofensivo y enorme caudal de ocasiones, lograron ventaja con goles de Óskarsson y Turrientes aunque no sentenciaron, y en la segunda mitad fueron capaces, bajando el ritmo, de controlar casi por completo el duelo, no permitiendo ninguna acción de peligro a los granotas para asegurar la cuarta victoria liguera consecutiva, la quinta en seis partidos contando los europeos. Una enorme racha de resultados y dominio que le permiten dar un zarpazo importante a la clasificación para asentarse en la quinta plaza, ponerse a un punto del Betis y sacar ya cinco al Sevilla, sexto que juega este lunes, y siete a todos los perseguidores empatados.

Que siga la fiesta, y si encima puede ser disfrutando tanto del rock 'n' roll como de baladas lentas, mejor que mejor. Equipo claramente en mejoría. El Levante, cansado en este encuentro, se queda decimocuarto con dos de margen sobre el descenso. REAL SOCIEDAD 2 1 LEVANTE Ver ficha partido REAL SOCIEDAD: Remiro; Fort (Aramburu, 62'), Jon Martín, Sarr, Sergio Gómez; Turrientes (Yangel Herrera, 71'), Gorrotxategi; Sucic (Barrenetxea, 62'), Oyarzabal, Guedes (Ochieng, 84'); Óskarsson (Zakharyan, 84').

LEVANTE: Ryan; Nacho Pérez, Mandi, Ndukwe, Manu Sánchez; Brugué (Víctor García, 46'), Olasagasti, Requena (Cortés, 79'), Thiago Fernández (Musuayi, 79'); Ratkov (Etta Eyong, 62'), Iván Romero (Tape, 62'). Goles: 1-0 Óskarsson (6'); 1-1 Nacho Pérez (22'); 2-1 Turrientes (27'). Árbitro: Javier Alberola (C. castellanomanchego). Amonestó a Jon Martín por los locales y a Manu Sánchez, Víctor García y Musuayi por los visitantes.

Anoeta. 30.035 espectadores. Pilares y algún cambio Teniendo días de descanso por delante, Matarazzo mantuvo a su guardia pretoriana en el ‘once’ y realizó ‘solo’ cuatro cambios, casi los que tocaban, para dar entrada a Turrientes junto a Gorrotxa, novedad este curso, Remiro de vuelta en la portería y Fort en el lateral, y ubicó a Óskarsson arriba, retrasando a Oyarzabal junto a Sucic. Luis Castro dispuso de un 4-4-2 con Romero jugando con movilidad. Poco gol para tanto generado La Real fue mejor que el Levante ya desde el principio, teniendo un caudal importante de acciones de ataque en la primera mitad, sobre todo después del empate granota, para marcharse finalmente al descanso con ventaja pero con sensación de haber podido matar el encuentro.

El luminoso se iba a mover rápido, casi por inercia viniendo del festival goleador a domicilio del que se venía. Óskarsson abrió la lata rematando con problemas, y con algo de suerte, un gran envío por delante de la zaga de Héctor Fort, en una jugada acelerada por un pase de exterior fantástico de Sucic al espacio. Se juntaron las principales virtudes de los tres y nació el primer gol. Era el minuto seis, la Real dominaba pero bajó un puntito el ritmo hasta el punto de caer en la caraja, después del fallo en fuera de juego de Óskarsson en un mano a mano.

Los txuri urdin intentaban diferentes estructuras para sacar el balón, con mucha gente por dentro en todas ellas, y adelantaban a Sarr sin el esférico para apretar a pares. El Levante empató la contienda en el 22’ con un gol rarete. Un centro de Thiago desde la frontal del área al segundo palo en el que Nacho Pérez creyó más que nadie, hasta el punto de rematar in extremis en línea de fondo, ganando la espalda a Sergio y batiendo a Remiro entre las piernas. Ambos pudieron hacer más, también algún zaguero más en el origen.

Pero es que esta Real difícilmente se viene abajo. Y en cinco minutos volvía a estar por delante. Antes, Óskarsson no terminó de cabecear un córner bueno de Turrientes y Thiago casi la prepara a la contra pero tiró alto. Turri anotó el 2-1 con un disparo también mordido, con la zurda, casi chocándose con Oyarzabal al rematar, en un contragolpe en el que Guedes estuvo mal pero el balón pudo caerle, por suerte al beasaindarra.

Volvió a ser Sucic el que cambió la orientación del juego y, del ataque, tras un pase valiente de Gorrotxa. Ahí comenzó el vendaval realista que debió sentenciar el partido y no lo hizo. Óskarsson destrozó a la zaga con sus movimientos, pero sus finalizaciones fueron realmente flojas, frustrando las ocasiones claras. Primero, mano a mano con una picada a pase top de Guedes.

Luego, mientras se caía en el área tras otro pase corto filtrado. Y por último, separándose bien del central y recibiendo un buen pase de Oyarzabal pero tirando fuera. También falló Guedes, especialmente errático en los primeros 45 minutos, una situación muy clara tras un pase atrás de Fort que se paseó por el área. Sucic disparó a portería raso al recibir el balón del luso.

Ocasión clara por minuto, de media, en ese tramo. Esa furia ofensiva no llegó hasta los últimos minutos. Remiro tuvo que hacer un paradón a un chut de Romero que había sido desviado y la Real malgastó una contra propicia en el último minuto. Gestión Pasaron bastantes menos cosas tras el descanso.

Pese a que comenzó la segunda mitad con una gran ocasión de un mejorado Guedes, que cruzó demasiado a pase de Sucic en una buena jugada. Eso iba a dar paso a muchos minutos sin casi ocasiones. Un centro cerrado de Fort al que no llegó Sergio. Matarazzo dio entrada a Aramburu, de regreso, y Barrene.

Y hubo dos llegadas seguidas. Un muy mal remate de Orri de primeras en una contra montada por Guedes y Barrene. Y una doble ocasión en un centro del ‘7’ por delante de la zaga al que no llegó Óskarsson, llegó forzado Guedes y luego Aramburu, también. Entró Yangel, también de regreso tras lesión, para los 20 minutos finales, después de un susto en la grada que paró el partido.

La Real buscó la gestión, el fútbol control, a diferencia de otras veces, y lo consiguió. No permitió ni una ocasión al rival. Entraron Zakharyan y Ochieng para los últimos minutos por dos exhaustos Guedes y Óskarsson. Y ayudó el árbitro esta vez descontando solo dos minutos para sorpresa y enfado de Castro.

Tres puntos más que se quedan en Donostia. Todo fluye.

¿Te gustó esta nota? Compártela: