El diputado André Janones se convirtió en la figura clave que allanó el camino para que, contra todos los pronósticos, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ganara el 25 de octubre una histórica reelección que le abre el cuarto mandato no consecutivo en el país sudamericano. Desde que Lula perdió el pasado 4 de octubre la primera vuelta frente al senador conservador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), Janones se puso al hombro la campaña del izquierdista en las plataformas digitales, un territorio en el que, hasta ahora, predominaba la derecha. Así, este abogado de 42 años, militante del partido Red de Sostenibilidad (REDE) y diputado reelecto por Mina Gerais, creó un canal de WhatsApp llamado ‘Ejército de Lula’ que trabajó a diario y de manera incansable para reforzar la militancia digital, instalar publicaciones, divulgar mensajes, etiquetas, fotografías, videos y hasta memes en apoyo a Lula. En tiempo récord, a este canal se sumaron más de 10 millones de personas que, en un escenario que parecía totalmente adverso, no se daban por vencidos y cumplían las “misiones” digitales que proponía Janones.
El impacto fue advertido por la campaña de Bolsonaro, que pidió la suspensión del canal. Aunque el canal estuvo fuera del aire durante 48 horas por decisión del juez del Tribunal Superior Electoral (TSE), Kassio Nunes Marques, un fallo posterior dictaminó que el funcionamiento de la comunidad no podía volver a ser suspendido o restringido mediante la decisión individual de un magistrado, sino únicamente por el pleno de la corte. Optimismo En paralelo, Lula no paró de denunciar que las plataformas digitales operaban los algoritmos en favor de Bolsonaro y que ello representaba una ilegal intervención extranjera en los comicios, ya que se trata de empresas manejadas, en su mayoría, por tecnomagnates estadounidenses. Como parte de la estrategia integral de campaña, Janones también convocó a los simpatizantes de Lula a rescatar los colores de la bandera brasileña, que habían sido monopolizados por la campaña del bolsonarismo.
Así, en un par de semanas, interminables mareas de personas vestidas con la camiseta verde-amarilla recorrieron las calles e inundaron con fotografías las redes. El mensaje era de alegría, optimismo y esperanza, no de desazón, a pesar de la derrota en primera vuelta. El diputado también fue el artífice de un acto inusual: que Lula usara celular, algo a lo que se había resistido durante décadas. Por eso, el domingo en la noche, en su primer discurso después de que se confirmara su triunfo, el mandatario reelecto aseguró que usará el teléfono para comunicarse de manera más seguida con los ciudadanos.
Del mismo modo, agradeció en varias ocasiones el trabajo del “comandante” de su ejército digital. La proeza fue cumplida, incluso después de la emergencia de salud que sufrió Janones, quien el 18 de octubre tuvo que ser internado en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Vila Nova Star, en Sao Paulo, debido a una arritmia cardiaca que padeció después de acompañar a Lula a uno de los debates presidenciales contra Bolsonaro.