Bloomberg — SpaceX (SPCX) ha firmado un contrato de arrendamiento financiero de equipos por valor de unos US$40.000 millones con Apollo Global Management Inc para adquirir los chips necesarios para impulsar sus ambiciones en materia de inteligencia artificial. La tasa de interés fija que pagará la empresa se determinará en el momento de la fijación de precios, lo cual aún no se ha producido, según indicó SpaceX en un comunicado presentado el lunes. Se prevé que el acuerdo se cierre antes de que finalice el año y que los arrendamientos comiencen en el primer semestre del próximo año. En una publicación en X durante el fin de semana, Elon Musk destacó el acuerdo para ayudar a financiar la adquisición de unidades de procesamiento gráfico de Nvidia Corp (NVDA). “Este arrendamiento diversifica nuestras fuentes de financiación y cubre una parte considerable de los fondos necesarios para llevar a cabo nuestros planes de crecimiento”, afirmó SpaceX en un comunicado el lunes, añadiendo que prevé “períodos de amortización inferiores a un año” para sus inversiones en inteligencia artificial.
El acuerdo se produce tras una semana convulsa para las empresas de IA en los mercados de deuda, a medida que aumentaba la preocupación por el rápido gasto del sector y los limitados beneficios obtenidos hasta la fecha. Dado que los inversores exigen primas cada vez mayores para financiar la expansión de la IA, la volatilidad ha agitado las negociaciones sobre los precios de la deuda de SpaceX, que se está estructurando como bonos privados que emitirá una entidad fuera de balance. Gran parte de la inquietud de los inversores se ha centrado en las denominadas “neoclouds”, que venden potencia de cálculo de alta gama a empresas tecnológicas. Musk ha tratado de diferenciar a su empresa de esos negocios, haciendo hincapié en los ingresos de SpaceX procedentes de su negocio Starlink y de los lanzamientos de cohetes.
SpaceX, que cuenta con calificación de grado de inversión otorgada por las tres principales agencias de calificación crediticia, ha visto cómo el precio de su propia deuda se desplomaba en las últimas semanas. Los swaps de incumplimiento crediticio vinculados a la empresa, que se utilizan para asegurarse contra pérdidas en su deuda, se dispararon la semana pasada hasta alcanzar un récord de 266 puntos básicos al cierre de la sesión del viernes, un nivel más propio de un prestatario con calificación de “basura”. Esa preocupación se atenuó ligeramente en las primeras operaciones del lunes, cuando los swaps de SpaceX cotizaban en torno a los 261 puntos básicos, según muestran los precios de ICE Data Services. Goldman Sachs Group Inc (GS) actuó como único agente estructurador de la operación, según el comunicado.
También se comprometieron a participar como inversores principales fondos y cuentas gestionados por BlackRock Inc (BLK) y Goldman Sachs Asset Management, así como cuentas de capital asesoradas por KKR & Co (KKR). Lea más en Bloomberg.com