CBS Leer en la aplicación Hay actores a los que las escenas de sexo no les supone ningún problema y otros que prefieren todas las medidas de seguridad necesarias. De ahí que la figura del coordinador de intimidad haya ido ganando popularidad en los últimos años y, aunque estrellas veteranas como Jennifer Aniston no lo ven con buenos ojos, para muchos ya supone algo básico. En el caso de Emily Osment fue algo fundamental para trabajar en El joven Sheldon . La actriz fichó por el proyecto para interpretar a Mandy McAllister, el interés amoroso de Georgie Cooper, hermano mayor de Sheldon.
Tras conocerse en una lavandería/sala de juegos, ambos terminan casándose años más tarde y protagonizando su propia 'sitcom': El primer matrimonio de Georgie y Mandy . Es una trama amorosa normal, pero el problema era que Osment tenía 30 años cuando comenzó a trabajar en 2022, mientras que Montana Jordan , su compañero de reparto, tenía 18. De ahí que decidiera solicitar una coordinadora de intimidad. Lo ha recogido el libro de Jessica Radloff, Young Sheldon: The (Juicier-Than-Meemaw's-Brisket) Inside Story of the Hit Comedy .
Aunque no compartieron escenas de sexo, ella no podía evitar sentirse "incómoda" por la diferencia de edad de 12 años. Eso me incomodó. ¡Era un bebé! ¡Un bebé con un peinado mullet! Así que hablé con Tim Marx, y obviamente no pudieron conseguir uno tan tarde, pero para los siguientes episodios sí lo tuvieron, ya que la relación entre ellos se intensifica. Tenerlo facilitó todo.
Creo que es algo realmente importante Annie Potts critica el final de 'El joven Sheldon': "Me revolvió el estómago [...] la temida escena de Jim y Mayim como Sheldon y Amy, revelando que seguía igual e impenitente" "No sé si Montana siquiera sabía que podía pedir eso. O sea, démosle la opción también. Hagamos que se sienta cómodo. Y es un chico tan dulce, creo que simplemente se comería su incomodidad", continuó, "Pero quiero mucho a esos chicos, y estoy muy contenta de que hayan llegado al punto en que pudieron hacer eso [por nosotros]".
El director Alex Reid confiesa en ese mismo libro que la producción "metió la pata" al no darse cuenta de que el coordinador de intimidad era necesario para que todos se sintieran cómodos, aunque no hubiese escenas de sexo. "Ni siquiera se trataba de la falta de un coordinador de intimidad. Simplemente tienes que besarte con alguien que acabas de conocer. Obviamente lo resolvieron y ahora tienen una química estupenda, pero fue un poco embarazoso", apunta.