La Garmin Cirqa recibe una actualización que cambia cómo recibes las notificaciones

La Garmin Cirqa recibe una actualización que cambia cómo recibes las notificaciones

Garmin ha publicado el firmware estable 4.20 de la Cirqa, su pulsera sin pantalla, y entre las novedades aparece una que los primeros compradores llevaban meses pidiendo. La banda ya vibra cuando entra una llamada o llega una notificación al móvil, algo que no hacía en su lanzamiento. Te contamos qué cambia y cómo aprovecharlo. La Cirqa salió al mercado con una vibración que solo se activaba con las alarmas y los recordatorios de actividad.

Garmin lo confirmó al presentar el producto, cuando aseguró que la banda no vibraba para llamadas ni notificaciones, y lo defendió como parte de su enfoque de diseñar un producto que evitaba cualquier posible distracción. Aquella decisión dejó a la pulsera a medio camino, como contamos cuando se supo que llegaría sin sus funciones más esperadas. Sin embargo, si por algo se caracteriza Garmin es por el buen trabajo que hace a la hora de diseñar sus productos y, de manera progresiva, ir añadiendo cada vez más funciones a través de actualizaciones de software. Y esto es precisamente lo que ha ocurrido con la versión 4.20 de Garmin para la Cirqa.

Qué cambia con la versión 4.20 La novedad principal es la vibración para notificaciones inteligentes y llamadas entrantes. El changelog oficial la recoge como uno de los añadidos de la versión, y con ella la CIRQA deja de ser un dispositivo que trabaja únicamente en segundo plano, sino que también nos alertará de todo lo que ocurre en nuestro smartphone. De este modo, no habrá posibilidad de que nos perdamos nuestras notificaciones más importantes. Es importante tener en cuenta que el comportamiento es el de una pulsera sin pantalla, así que notarás el aviso en la muñeca y tendrás que coger el móvil para ver de qué se trata, puesto que desde la pulsera no hay ninguna forma de interpretar qué es lo que se encuentra detrás de dicha notificación.

De este modo, la vibración deja de estar reservada a las alarmas y a los recordatorios de actividad por horas, un uso mucho más limitado del que cabía esperar en un wearable de 199,99 €. La lógica del producto, sin embargo, no cambia. La Cirqa sigue sin pantalla y sin vistas previas, de modo que el aviso es solo una vibración y toda la información se consulta en el teléfono Qué más mejoras trae la versión El resto de la actualización completa el paquete con ajustes menos visibles pero útiles. La detección de correr y caminar llega a la actividad de trail running, la calibración de distancia se puede hacer en el propio dispositivo antes de guardar una sesión de cinta de correr y el pulso aparece en la pantalla de actividad en vivo antes de empezar a grabar.

Por lo tanto, la experiencia de usuario mejora de manera considerable. Otra mejora muy interesante es que las alertas de estrés se pausan mientras la detección automática de actividad está registrando un entrenamiento. Es un detalle pequeño que evita avisos molestos en mitad de una sesión. Esta era una de las funciones que más molestia estaban causando entre la comunidad que había confiado en este producto desde sus primeras etapas.

Cómo se instala La actualización llega desde la aplicación de Garmin y se instala al sincronizar la pulsera. Conviene hacerlo con la batería por encima de la mitad, como en cualquier actualización de firmware. Esta es la única forma de evitar errores durante el proceso de instalación. De lo contrario, nos podríamos encontrar con algún proceso que no se instala de forma correcta porque se ha acabado la batería en mitad de este proceso.

Pese a que se trata de una función que es muy interesante, queda por ver si realmente su impacto es tan positivo como inicialmente pensamos. La banda no filtra por tipo de mensaje más allá de lo que configure el teléfono, así que una lista de permisos bien ajustada es la diferencia entre un aviso útil y una muñeca que no deja de recibir avisos de todo lo que llega a nuestro smartphone.

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