En concreto, un AVE de Renfe ha chocado por detrás contra un tren de Iryo que permanecía detenido en la vía por motivos todavía desconocidos. Como consecuencia del impacto, dos vagones han descarrilado y han caído por un terraplén, mientras que la circulación ferroviaria entre Madrid y Andalucía ha quedado interrumpida. Por el momento, se desconocen oficialmente las causas de la colisión, aunque las primeras hipótesis apuntan a un posible error humano en el centro de control de Atocha, según fuentes del Gobierno citadas por varios medios. Al parecer, se había producido unaavería en el sistema automático de seguridad ferroviaria (LZB), lo que habría obligado a regular la circulación mediante las señales físicas de la vía.
En esta misma línea, la Cadena SER señala que un operario habría autorizado al AVE a rebasar una señal en rojo pese a que el Iryo permanecía detenido en la vía. Sin embargo, todavía se desconoce por qué se habría permitido continuar la marcha al tren de Renfe, mientras las causas exactas del accidente siguen bajo investigación.