El Partido del Trabajo (PdA) y su organización juvenil, la Jugendfront, enviaron una carta abierta al Canciller Federal, Christian Stocker, al vicecanciller Andreas Babler y a la ministra de Asuntos Exteriores, Beate Meinl-Reisinger, en la que exigen que el país mantenga su voto en la Asamblea General. La misiva se produce en vísperas de la votación prevista para hoy, cuando el órgano multilateral someta a consideración, por trigésima cuarta ocasión, el documento que exige el fin del cerco económico, comercial y financiero. La carta, firmada por Otto Bruckner, presidente del PdA, y Moritz Pamminger, presidente de la Jugendfront, cita el informe presentado por el ministro de Asuntos Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, el pasado 7 de septiembre, que documenta daños por más de ocho mil millones de dólares en un año y pérdidas acumuladas que ascienden a 178 mil 700 millones. Asimismo, señala que el objetivo declarado de la política estadounidense, según un memorándum del Departamento de Estado de 1960, es provocar «hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno cubano», y califica el bloqueo petrolero como «un acto de genocidio» y una violación del derecho internacional humanitario.
Los dirigentes políticos advierten en su misiva que representantes de Estados Unidos están ejerciendo presión sobre gobiernos de todo el mundo para que no voten a favor de la resolución cubana. «Esperamos fervientemente que ustedes no cedan a esta presión y que los representantes de la República de Austria en la Asamblea General de la ONU condenen clara y rotundamente el ‘genocidio a plazos’ que Estados Unidos comete contra el pueblo cubano», subrayan los firmantes. De su lado el Bloque Sindical de Izquierda (GLB) de la Federación Austriaca de Sindicatos (ÖGB) envió una comunicación al Ministerio de Asuntos Exteriores, firmada por Oliver Jonischkeit, Secretario Federal del GLB, en la que afirma que las sanciones están asfixiando al pueblo y tienen como objetivo directo obstaculizar el desarrollo independiente de la Isla y sus relaciones económicas pacíficas con otros Estados en beneficio mutuo. El GLB hace un llamado a rechazar firmemente estas medidas y a que Austria, en consonancia con su historia, se pronuncie una vez más en contra de las sanciones. Asimismo, el Bloque Sindical de Izquierda anunció que se sumará a la protesta pública contra el bloqueo que se celebrará hoy frente a la sede de las Naciones Unidas en Viena, en coincidencia con la votación en la Asamblea General.
Con esta acción, el movimiento sindical austriaco reafirma su compromiso con la solidaridad internacional y su rechazo a las medidas coercitivas unilaterales que afectan al pueblo cubano. mem/ehl