Los dos riesgos que pueden golpear el desempeño de la economía global y de América Latina en 2027, según Citi

Los dos riesgos que pueden golpear el desempeño de la economía global y de América Latina en 2027, según Citi

Bloomberg Línea — El encarecimiento del precio del petróleo y el aumento de las tasas de interés de largo plazo figuran entre los principales riesgos para la economía mundial hacia 2027, con posibles repercusiones sobre el crecimiento, la inversión y los mercados financieros de América Latina, según las perspectivas de Citi (C). Para las economías emergentes, incluidos los países latinoamericanos, los dos riesgos representan posibles fuentes de presión para 2027. Un petróleo persistentemente caro podría elevar los costos de transporte y producción, mientras que unas tasas de interés internacionales más altas encarecerían el financiamiento externo y podrían limitar la inversión. Aunque el banco mantiene un panorama “cautelosamente optimista”, advierte que una prolongación de la guerra en Medio Oriente de EE.UU. e Israel contra Irán y el deterioro de las cuentas fiscales de las economías avanzadas podrían complicar el escenario económico global.

Además, señala que las elecciones legislativas de Estados Unidos, previstas para el próximo 3 de noviembre, podrían influir en la evolución del conflicto y generar volatilidad adicional en el mercado energético durante el último trimestre de 2026. Las elecciones legislativas en la primera economía del mundo están en el centro de la atención de los inversionistas globales por las implicaciones que tendría un cambio de partido en ambas cámaras del Congreso, especialmente en relación con el conflicto en Medio Oriente. Desde Citi advierten que el conflicto en Medio Oriente podría intensificarse después de las elecciones legislativas de Estados Unidos, una vez desaparezca el incentivo político de mantener estables los mercados energéticos antes de los comicios. Este escenario también podría generar volatilidad en el mercado petrolero durante el último trimestre del año.

El petróleo, una fuente de incertidumbre Citi proyectó en la reciente presentación de su informe Economic Outlook que el primer riesgo para las economías emergentes, incluyendo Latinoamérica, es el precio del petróleo. El precio del petróleo se ha mantenido elevado desde el inicio del conflicto con Irán a finales de febrero de 2026. Aunque la reapertura parcial del estrecho de Ormuz ha permitido un mayor tránsito de crudo desde el golfo Pérsico, esto todavía no se ha traducido en una reducción significativa de los precios. “La mala noticia es que esa reapertura parcial del estrecho de Ormuz todavía no ha mostrado un impacto a la baja en los precios del petróleo y esa es una sorpresa”, dijo el economista jefe para América Latina de Citi, Ernesto Revilla, en la presentación del reporte Economic Outlook. Los mayores costos energéticos y las complicaciones logísticas también han encarecido el transporte de mercancías, lo que añade presiones a las cadenas comerciales internacionales.

En su escenario base, los estrategas de materias primas de Citi esperan que el Brent promedie US$66 por barril en 2027, por debajo del consenso del mercado que calcula US$80. No obstante, el banco advierte que el crudo podría mantenerse elevado durante más tiempo e incluso alcanzar los US$120 por barril en un escenario adverso por la guerra en Medio Oriente. “Eso sería negativo para el crecimiento y para la inflación a nivel global”, dijo. Las tasas de interés presionan la inversión El segundo riesgo es el aumento de las tasas de interés de largo plazo en economías desarrolladas como Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Japón, Francia y Alemania. “Todas las tasas de interés de largo plazo han tenido una presión significativa al alza. Por supuesto, desde hace varios años postpandemia, pero más particularmente en los últimos dos meses”, dijo Revilla. “Y esto empieza a preocupar porque una mayor tasa de largo plazo es un impacto negativo para la inversión en el mundo”.

Explica que buena parte de los proyectos de inversión, ya sea de infraestructura física o los empresariales, se fondean a tasas de interés de largo plazo. Según Revilla, la preocupación es que en algún momento estas tasas de interés provoquen una desaceleración más marcada en la inversión o un cambio más drástico en las valuaciones de los mercados de capitales que actualmente siguen con valoraciones favorables. El aumento de las tasas de interés en las economías avanzadas también se traslada a los países emergentes, donde encarece el financiamiento. De acuerdo con el análisis de Citi, el consenso de los analistas atribuye el aumento de las tasas de interés de largo plazo a una mayor prima de riesgo, impulsada por la preocupación de los mercados ante una inflación más persistente y el deterioro de la posición fiscal de varios países. “Grandes déficits y grandes stocks de deuda pública no son exclusivos de economías emergentes.

Al contrario, ahora hay muchas economías avanzadas que tienen un gran problema en el terreno fiscal”, anotó Revilla. En Estados Unidos, el déficit público ronda el 6% del producto interno bruto (PIB) y el pronóstico hacia adelante es que se mantenga en niveles elevados. “Con esos déficits tan elevados, la deuda crece sin tener ningún límite”, de acuerdo con Ernesto Revilla, de Citi. “El gobierno de Estados Unidos tiene que salir al mercado a financiar esos déficits gigantescos y eso le pone presión al financiamiento en el mercado”, anotó en la presentación. “Si al mismo tiempo pensamos que no hay apetito político de ningún partido en este momento, ni de los demócratas ni los republicanos, por tratar de contener la trayectoria del déficit, el escenario hacia adelante se vuelve preocupante”. Estados Unidos está cerca del pleno empleo, una situación en la que cabría esperar unas cuentas públicas más equilibradas. Sin embargo, mantiene un déficit fiscal elevado, que sería aún más preocupante si la economía se desacelera, advierte el banco.

Proyecciones de crecimiento mundial y Latinoamérica Citi proyecta que la economía mundial crecerá un 2,6% en 2026 y un 2,8% en 2027, mientras que la inflación bajaría de un 3,5% a un 3% el próximo año. “El crecimiento global ha sido muy estable, muy resistente”, dijo el economista jefe para América Latina en Citi. “Recordemos que tenemos mucho conflicto geopolítico, enorme reconfiguración comercial, polarización política en muchos países y en muchos de ellos pasando a nivel de protestas que han sido complicadas”. A pesar de esto, Revilla expresó que la economía mundial “se ha adaptado bien a choques muy profundos”, incluyendo la guerra con Irán, el incremento del precio del petróleo, la subida de las tasas de interés de largo plazo y las tarifas de EE.UU. En 2026, Citi dice que ya se evidencia el impacto estanflacionario de la guerra de Irán, un fenómeno que se refleja en la reducción del crecimiento económico y la disparada de la inflación. Sin embargo, espera que este efecto sea transitorio y que para 2027 ya haya pasado.

Su proyección de crecimiento para América Latina es del 1,9% en 2026 al 2,1% en 2027, soportado por su potencial para atraer inversiones en medio de las tensiones geopolíticas, beneficiarse de la reconfiguración del comercio global y aprovechar gobiernos aparentemente más abiertos a los negocios en varios países de la región. El banco indicó en la presentación del Economic Outlook de Citi que el crecimiento esperado para 2027 refleja una región que se ha mantenido resiliente a los choques globales de este año, aunque todavía no refleja el potencial que están esperando. Por ahora, Citi considera que la economía mundial ha absorbido relativamente bien el aumento de los rendimientos de largo plazo y mantiene una perspectiva constructiva para América Latina, a la que ve bien posicionada para acelerar su crecimiento. Sin embargo, el banco advierte que una desaceleración más pronunciada de la inversión o un ajuste en las valoraciones de los activos financieros podría aumentar la volatilidad y alterar ese panorama hacia 2027.

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